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Elisabet Ibarra | centro de Psicología y Psicoterapia

Especialista en ayudarte a recuperar tu bienestar psicológico y emocional y acompañarte en tu proceso de vida

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Ansiedad

¿Dolor en el pecho? Puede ser ansiedad

mayo 30, 2023 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

Aunque no es ampliamente reconocido, la ansiedad puede manifestarse a través del dolor en el pecho. Si bien el dolor torácico a menudo se asocia de manera acertada con síntomas alarmantes de un ataque cardíaco, es importante tener en cuenta que también puede ser causado por otras afecciones no relacionadas con el corazón. Cierto es, que si sientes dolor en el pecho, puede ser ansiedad. 

Malestar en el pecho en casos de ansiedad: Cómo identificarlo y afrontarlo.

La ansiedad puede manifestarse tanto a nivel físico como psicológico, y una de las molestias físicas más comunes es la sensación de punzadas o presión en el pecho. Lamentablemente, muchas personas que experimentan esta incomodidad en el pecho no reciben un diagnóstico de ansiedad, lo que prolonga la sensación de opresión en esa zona.

Manifestaciones del malestar en el pecho causado por ansiedad

Esta presión por ansiedad (y no por otros problemas médicos), suele ocurrir cuando las personas se encuentran en situaciones que generan un alto nivel de estrés o preocupación. Para reconocer los síntomas del dolor en el pecho causado por la ansiedad, es útil estar atento a ciertas señales:

  • Sensación de opresión o apretamiento en el pecho.
  • Dolor punzante o agudo en el área del pecho.
  • Dificultad para respirar o sensación de falta de aire.
  • Sudoración excesiva.
  • Sensación de debilidad o desmayo.
  • Hormigueo o entumecimiento en los brazos o las manos.
  • Sensación de miedo o pánico.

¿Cómo influye la ansiedad con el dolor en el pecho?

La ansiedad puede causar dolor en el pecho debido a una serie de razones. Cuando una persona experimenta ansiedad, el cuerpo se pone en un estado de alerta excesiva, lo que desencadena una respuesta de estrés. Esta respuesta de estrés puede provocar cambios en el cuerpo, incluyendo la tensión muscular y la activación del sistema nervioso autónomo.

La tensión muscular puede afectar los músculos del pecho, lo que puede dar como resultado sensaciones de opresión en esta área. Además, la activación del sistema nervioso autónomo puede influir en la respiración, haciendo que se vuelva más rápida y superficial. Esto puede llevar a la sensación de falta de aire o dificultad para respirar, lo cual puede ser percibido como dolor en el pecho.

Presión en el pecho causada por la ansiedad: Estrategias para actuar 

  1. Distrae tu mente: Busca actividades que te distraigan de la sensación de presión en el pecho. Puedes escuchar música relajante, leer un libro, ver una película o dedicarte a un pasatiempo que disfrutes. 
  1. Relajación y técnicas de manejo del estrés: Aprende y practica técnicas de relajación como la meditación, el yoga, el taichí o el mindfulness. Estas técnicas ayudan a reducir la ansiedad, promover la calma y aliviar la presión en el pecho.
  1. Busca apoyo: Comparte tus sentimientos y preocupaciones con personas de confianza, como familiares, amigos cercanos o un terapeuta. El apoyo emocional puede brindarte un espacio seguro para expresarse y recibir orientación sobre cómo manejar la ansiedad.
  1. Establece un estilo de vida saludable: Mantén hábitos de vida saludables, como una dieta equilibrada, ejercicio regular y suficiente descanso. Estos factores pueden contribuir a mejorar tu bienestar emocional y reducir los síntomas de ansiedad.
  1. Considera la terapia profesional: Si la presión en el pecho por ansiedad es persistente o interfiere significativamente con tu vida diaria, considera buscar ayuda de un profesional de la salud mental.

Conclusión

En conclusión, la ansiedad puede manifestarse a través de una variedad de síntomas tanto físicos como emocionales. Estos síntomas pueden incluir preocupación excesiva, nerviosismo, tensión muscular, dificultad para respirar, sudoración y problemas digestivos, entre otros. Es importante recordar que los síntomas de ansiedad pueden ser desagradables y causar malestar, pero no representan un peligro inminente para la salud. Si experimentas síntomas de ansiedad, es recomendable buscar apoyo, te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de ayudarte en todo este proceso.

Publicado en: Ansiedad Etiquetado como: Ansiedad, Ansiedad generalizada

Cómo dejar de sobrepensar

mayo 9, 2023 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

La tendencia a pensar en exceso puede ser agotadora y generar preocupación constante. Muchas personas se encuentran atrapadas en un ciclo de pensamientos ansiosos y rumiaciones que les impiden disfrutar plenamente de la vida. En esta ocasión, cómo dejar de sobrepensar y cultivar una mentalidad más equilibrada. Aprenderemos cómo desafiar patrones de pensamiento negativos, practicar la conciencia plena y establecer límites saludables para tomar decisiones. 

Síntomas de pensar en exceso

Es importante reconocer las señales que indican que estamos pensando demasiado. Las investigaciones muestran que pensar demasiado en alguien o en un problema específico es perjudicial para la salud mental y no ayuda a prevenir o resolver aquello que nos preocupa tanto. 

Estos son los síntomas más frecuentes:

  1. Problemas para dormir: Las personas que piensan en exceso suelen experimentar dificultades para conciliar el sueño debido a la ansiedad y los pensamientos preocupantes.
  1. Pensamientos repetitivos: La expresión «me va a explotar la cabeza» puede ser familiar, ya que aquellos que sufren de sobre pensar las cosas tienden a repetir los mismos pensamientos una y otra vez.
  1. Dificultad para tomar decisiones: Las personas propensas a pensar demasiado suelen creer que reflexionar más y analizar una situación desde diferentes perspectivas les ayudará a tomar decisiones mejores. Sin embargo, las investigaciones muestran lo contrario: el sobre pensar dificulta la toma de decisiones.
  1. Estrés, ansiedad y/o depresión: El sobre pensar mucho las cosas ha sido vinculado a altos niveles de estrés, así como a trastornos como la depresión y la ansiedad. Aquellos que piensan en exceso tienden a tener dificultades para estar presentes en el momento actual, ya que se enfocan demasiado en el pasado o en el futuro. Además, muchas personas con esta tendencia encuentran dificultades para concentrarse en tareas específicas. En resumen, el pensamiento excesivo puede tener consecuencias negativas en nuestra salud mental y en nuestra capacidad para estar plenamente presentes y enfocados en nuestras actividades diarias.

¿Cómo liberar la mente de pensamientos persistentes?

Hay varias técnicas y consejos que pueden ayudarte. Aquí te presento algunas estrategias para relajar la mente y liberarla de pensamientos no deseados.

  1. Cambia tu enfoque: Desvía tu atención hacia otras actividades o pensamientos positivos. Mantén tu mente ocupada en tareas que requieran concentración, como leer, hacer ejercicio o participar en hobbies.
  1. Practica la atención plena: Enfócate en el momento presente y en tus sensaciones físicas. Observa tus pensamientos como si fueran nubes pasando por el cielo y déjalos ir sin aferrarte a ellos.
  1. Establece límites de tiempo para pensar: Asigna un tiempo específico para reflexionar sobre ese tema y luego concéntrate en otras cosas. Limitar el tiempo dedicado a pensar en ello te ayudará a evitar que se apodere de tus pensamientos constantemente.
  1. Utiliza técnicas de relajación: Practica técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación o el yoga, para calmar la mente y reducir la intensidad de los pensamientos no deseados.
  1. Distrae tu mente: Realiza actividades que te resulten placenteras y te hagan sentir bien. Sal con amigos, ve una película, escucha música o haz algo creativo para desviar tu atención de los pensamientos no deseados.
  1. Reconoce y acepta los pensamientos: Acepta que los pensamientos están presentes, pero no los juzgues ni te aferres a ellos. Permíteles que aparezcan y se vayan sin darles demasiada importancia.

Recuerda que dejar de pensar en algo puede llevar tiempo y práctica. Sé paciente contigo mismo y sé amable con tus pensamientos. Si los pensamientos persistentes te causan malestar significativo, considera buscar apoyo de un profesional de la salud mental.

Conclusión

En conclusión, el sobrepensar las cosas puede tener consecuencias negativas en nuestra salud mental y bienestar. La tendencia a cuestionar cada decisión, imaginar escenarios alternativos y sumergirse en pensamientos interminables puede generar estrés, ansiedad y dificultades para concentrarse en el presente. Es importante reconocer las señales de sobrepensar y buscar formas de manejarlo de manera saludable. En caso de necesitar más ayuda, te invito a contactarme, será un placer poderte guiar hacia tu paz mental.

Publicado en: Ansiedad, Autoestima, Estrés Etiquetado como: Ansiedad, Ansiedad generalizada

Stresslaxing: O cuando relajarte, te estresa

abril 4, 2023 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

¿Terminas tu cargada jornada de trabajo o lista de pendientes y te es imposible relajarte? ¿Estás de vacaciones y no logras dejar de pensar en tus responsabilidades laborales? Si este es tu caso, posiblemente estés padeciendo lo que los psicólogos llamamos como Stresslaxing. 

El Stresslaxing es un fenómeno real que genera ansiedad y estrés a una gran variedad de personas en la sociedad actual. El stresslaxing (relajación del estrés) es un término un poco desconocido, que a continuación procederé a explicarlo y a ofrecerte algunas ayudas en caso de que lo padezcas. 

¿Qué es el Stresslaxing? 

Urban Dictionary define el stresslaxing como “estar tan estresado que relajarte te estresa más porque no estás trabajando en lo que te estresa”. En otras palabras, el stresslaxing sería el acto de estresarse por relajarse, por pensar que el descanso es estar desperdiciando tiempo para ser productivo. 

Es un estado de hiperconectividad cuyos estímulos generan estrés de forma continua. Esto a la larga mantiene el organismo en estado de alerta, por lo cual dificulta que la persona pueda descansar. 

Aunque es paradójico que intentar relajarnos nos genere estrés, la vida vertiginosa que llevamos, las altas exigencias laborales, las responsabilidades familiares, la vida social, etc. Puede llegar a hacernos caer en esta paradoja interminable. No obstante, existen otras razones para llegar a sufrir de stresslaxing. 

Factores que conducen al Stresslaxing 

Que el estrés esté impidiendo que te relajes, puede deberse a varios factores. Algunos de estos son: 

Niegas que estás estresad@

Negar o fingir que no tienes un problema, es una de las peores estrategias que puedes utilizar para manejar el estrés. Tristemente este tiende a ser uno de los factores que elevan las posibilidades de llevar al cuerpo al extremo y terminar padeciendo estados como el stresslaxing. 

Así mismo, si dejas que la negación sea quien maneje con frecuencia las fuentes de tu estrés diario puede llevarte a quedar atrapado en un ciclo interminable. De esta manera fallas al relajarte y te estresas más. 

Preocupación desmedida por la opinión de otros 

La motivación por la cual haces las cosas es un factor muy importante. En este sentido, si eres una persona propensa a buscar el reconocimiento de otras personas, buscar elogios de tus colegas o simplemente demostrar tu valía a tus amigos y familiares, puede llevarte a esforzarte al límite.   

Esta clase de motivación mal dirigida puede llevarte a trabajar cuando estás enfermo o no descansar adecuadamente. También puedes llegar a ser propenso a tener pensamientos centrados en que no puedes perder el tiempo en algún pasatiempo pues tienes que mejorar en algo o te preocupa que la gente piense mal de ti por tomarte un tiempo libre. 

Respuesta fisiológica 

Cuando el organismo está estresado, entra en un estado de activación que se puede ver provocado por factores internos como los pensamientos, imágenes o sensaciones o factores externos, como las situaciones que surgen en tu entorno. 

Esta activación fisiológica en primera estancia es normal y buena, pues tu organismo está en modo defensa, para enfrentar una amenaza o una situación difícil. Sin embargo, esta activación fisiológica puede llegar a jugarte malas pasadas cuando se mantiene de forma prolongada. 

Entre las consecuencias de mantener una activación fisiológica mantenida están los síntomas físicos relacionados a los problemas psicosomáticos. Algunos de estos están relacionados con las afecciones en la piel, hipertensión, sudoración y la respiración. Pero a su vez también repercuten en síntomas relacionados con varios problemas psicológicos. 

No puedes decidirte 

Todos tenemos que tomar decisiones día a día, pero algunas personas a la hora de decidir se les hace imposible no examinar todas las posibilidades. A esto se le denomina maximizar los pensamientos, la misma puede ocurrir cuando estás escogiendo algo para relajarte o una vez que has decidido empiezas a pensar en que tal vez las otras posibilidades podrían haberte relajado más. 

¿Cual es el problema? Que no hay nada que canse más que pensar. Esta puede llegar a agotar más que un maratón, así que si no le proveemos descanso a los pensamientos de tu mente, puede generarte un desgaste total, tanto física como psicológicamente. 

Autoexigencia 

Nosotros mismos podemos ser los verdugos del ritmo frenético y caos de nuestra vida. Es cierto que los estándares de vida modernos son altamente exigentes, pero somos nosotros quienes decidimos dejarnos moldear por estos. En este sentido, la autoexigencia lleva a muchos a dar más de lo que pueden dar. 

Esto los lleva a pasar noches sin dormir para completar los deberes, a no tomarse vacaciones, trabajar enfermos y no cuidar su salud. Hay una frase muy común entre las personas: “la vida solo es una y hay que vivirla al maximo”, el maximo no significa sacrificar tu salud física y mental en pro de alcanzar estándares poco realistas, sino aceptar tus habilidades, circunstancias y limitaciones y lograr un estilo de vida sano y feliz en base a estos. 

Herramientas útiles para combatir el Stresslasting  

  • Reconoce tus fuentes de estrés: Si notas que sufres de stresslasting tu cuerpo te está mandando señales claras de que has sobrepasado tu límite. Constante ansiedad, mareos, sudoración, malas noches de sueño, son claros síntomas y debes luchar por no permanecer en la negación. Si sales de la negación darás el primer paso en la lucha contra el stresslasting. 
  • Busca soluciones: Una vez dado el paso de salir de la negación y haber identificado las causas de tu estrés, el segundo paso a dar es la búsqueda de soluciones. Trata de encontrar cómo minimizar los efectos que te generan estrés en tu vida laboral diaria y rompe el círculo vicioso. 
  • Relájate y busca tiempo libre: Actividades como dormir, meditar o ver una película son un buen principio para empezar a relajarte y salir del stresslasting. Pero también, otras actividades como andar en bicicleta, practicar boxeo o alguna actividad que requiera tu atención plena, contribuirá a que tu mente descanse. 
  • Busca ayuda profesional: La ayuda profesional siempre será un paso muy importante en la lucha con problemas como el stresslasting. Te invito a que puedas contactarme y así juntos, podrás desarrollar técnicas y aprender herramientas para manejar el estrés. 

Publicado en: Ansiedad, Estrés Etiquetado como: Ansiedad, estrés

La ansiedad puede estar apagando tu deseo sexual

marzo 21, 2023 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

La ansiedad y la depresión son, hoy en día, dos de los trastornos psicológicos más comunes a nivel mundial. Como psicóloga especializada en salud emocional, quiero hablarte de un impacto menos visibilizado pero muy importante: cómo afecta la ansiedad al deseo sexual.

Las relaciones sexuales son una parte fundamental de la conexión en pareja, pero cuando uno de los dos (o ambos) atraviesa una etapa de ansiedad, lo que debería ser un espacio de disfrute, afecto y unión puede convertirse en una fuente de inseguridades, tensiones y frustraciones.

En este post, te explico por qué la ansiedad afecta al deseo sexual y cómo puedes abordarlo.


La ansiedad puede estar apagando tu deseo sexual

¿Por qué la ansiedad afecta las relaciones sexuales?

Cuando sufrimos ansiedad, nuestro organismo entra en un estado de alerta: el cuerpo se prepara para enfrentar un peligro, real o imaginario. En ese momento, la mente deja de priorizar actividades que percibe como secundarias, como el disfrute sexual, y se enfoca en gestionar los pensamientos negativos, el miedo o la preocupación.

Y cuando los estados de ansiedad se prologan en el tiempo, el cuerpo libera cortisol, la hormona del estrés. Este proceso agota al organismo y reduce los niveles de hormonas sexuales, disminuyendo tanto el deseo como la excitación.

Así que, en esencia, la ansiedad es un cóctel de inquietud, miedo, pensamientos repetitivos y tensión corporal. El sexo es un acto que necesita de relajación y concentración. Así que el estado producido por la ansiedad es todo lo contrario a lo propicio para mantener relaciones sexuales placenteras.

La ansiedad no afecta igual a todos

Como psicóloga especializada en trastornos de ansiedad, he visto de todo. Muchas personas con exceso de ansiedad no quieren levantarse de la cama, comer ni vestirse. Así que mucho menos disfrutan de compartir un momento de intimidad con su pareja. Para estas personas, el sexo se puede convertir en una carga.

Sin embargo, otras personas pueden tener el efecto diametralmente opuesto, porque cada organismo reacciona de manera diferente a la ansiedad. Es posible que en algunos casos el deseo sexual se vea aumentado.

En cualquier caso, si consideras que tu ansiedad te ha llevado al borde de la apatía sexual, no seas duro contigo. Es una reacción totalmente normal y no es tu culpa. Con la ayuda adecuada, puedes recuperar el deseo sexual y decirle adiós a la ansiedad.

Otros factores que hacen que la ansiedad afecta la libido

Además de la tensión producida por un estado ansioso, hay otros factores que pueden hacer que la ansiedad disminuya la libido.

Efectos de los fármacos

Aunque con el paso de los años los medicamentos han ido mejorando, las medicinas que se utilizan para tratar enfermedades como la ansiedad y la depresión tienden a afectar el deseo sexual de la persona que las consume.

Es común que una persona con ansiedad sea tratada con medicamentos denominados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Estos pueden disminuir tu libido, la capacidad de excitación o incluso dificultar el orgasmo.

Por eso, si sientes que los medicamentos que estás tomando tienen este efecto en ti, es aconsejable que acudas al médico para hablar con él sobre los efectos y valorar posibles ajustes.

Autoestima e inseguridades

Algunas personas que sufren de ansiedad ven afectada también su autoestima. Esto puede llevar a que la libido baje. ¿Cómo? Muchas personas pueden sentirse incómodas con su cuerpo o pueden tener miedo a no estar a la altura de las expectativas sexuales de su pareja.

Estas inseguridades generan miedo a la intimidad, nerviosismo al desnudarse o presión por «cumplir» con las necesidades sexuales de la pareja.

La realidad es que todos estos aspectos tienen como resultado un refuerzo aún más acusado del ciclo de ansiedad y el alejamiento sexual.

Efectos negativos de la ansiedad en las relaciones sexuales

La ansiedad no solo afecta el deseo sexual. Cuando se trata de tener intimidad con tu pareja, la ansiedad también puede llegar a generar ciertos síntomas físicos como:

Anorgasmia

Se ha comprobado que la ansiedad puede dificultar el orgasmo. Esto ocurre porque la ansiedad tiende a poner los músculos tensos, agitar la respiración o producir mareos. Además, los pensamientos intrusivos durante la relación sexual pueden impedir que la persona se relaje y alcance el clímax.

Eyaculación precoz o retardada

La eyaculación precoz o retardada es más común en los jóvenes cuando estos tienen un mal aprendizaje sobre el control de su eyaculación. Sin embargo, en el caso de los más adultos, determinadas situaciones de estrés o ansiedad pueden generar esta clase de episodios.

Esto se ve empeorado si la respuesta sexual se considera fallida o no satisfactoria, ya que, en el próximo encuentro sexual, en vez de responder a los estímulos eróticos, la persona se dedicará a evaluar su respuesta sexual.

Disfunción eréctil

El exceso de preocupación puede bloquear la respuesta fisiológica, produciendo impotencia por la ansiedad. Esto puede ocurrir de dos formas: en primer lugar, al disminuir el deseo sexual. Y en segundo lugar, la preocupación por el rendimiento sexual (alguna mala experiencia o expectativas no realistas) puede impedir conseguir o sostener una erección que redunde en una relación sexual satisfactoria.

Falta de lubricación vaginal

En el caso de las mujeres, el estrés y la ansiedad reducen la respuesta sexual natural del cuerpo, haciendo que resulte más difícil excitarse y generando molestias, incomodidad o incluso dolor durante las relaciones sexuales. La consecuencia de esto puede ser el miedo a la intimidad o el rechazo al contacto sexual, aumentando aún más la ansiedad.

¿Qué puedes hacer si la ansiedad afecta a tu vida sexual?

Ahora que sabes que la ansiedad es capaz de afectar tu rendimiento y satisfacción sexual, me gustaría recalcar que esto tiene solución. Por eso, si te reconoces en alguno de estos síntomas, quiero que sepas que no es tu culpa y que la ansiedad es un problema tratable.

Si sientes que la ansiedad afecta a tu deseo sexual, te invito a contactarme. Soy psicóloga especializada en relaciones de pareja y ansiedad, y puedo ayudaros a manejar y controlar la ansiedad para evitar sus efectos en vuestra vida sexual.

Publicado en: Ansiedad

¿Cuándo el estrés es peligroso?

marzo 7, 2023 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

¿Te has imaginado lo que sienten los escaladores cuando van trepando por las escarpadas cornisas de alguna montaña? Además de una clara excitación y disfrute, las personas que realizan este tipo de actividades deportivas, llegan a experimentar emociones extremas producto de un ingrediente especial.

Este ingrediente es conocido como adrenalina o epinefrina, el cual es una hormona que genera nuestro organismo como respuesta al estrés. Ahora bien, no hace falta estar colgado en la cornisa de una montaña, para que tu organismo libere adrenalina producto del estrés.

Basta con tener montañas de trabajo, ser víctima del tráfico en la hora pico o escuchar un teléfono sonando sin parar, para estresarte. Estas son claras situaciones que generan un estrés a diario y es normal sentirlo. Pero, ¿hasta qué grado es normal tener estrés?, ¿Cuándo el estrés es peligroso? A continuación, te hablaré del tema.

¿Cuándo el estrés es peligroso?

¿Qué ocurre cuando nos estresamos?

 Cuando tu cuerpo siente estrés, libera adrenalina en tu sistema circulatorio. Como resultado de esto, aumenta la energía enviada a tus músculos, tu capacidad de reacción y nivel de concentración. Dicho en otras palabras, tu cuerpo entra en un estado de alerta generado por la excitación del sistema nervioso central.

En el caso de los escaladores de montaña, su cuerpo comienza a sudar para enfriar los músculos y sus pupilas se dilatan en busca de absorber más información del entorno. Sin contar que genera un incremento en el intercambio respiratorio, disponiendo así de más oxígeno, y, más oxígeno en los músculos, es igual a mejor rendimiento.

Esta mejora, producto del estrés que sentimos, también ocurre cuando te estresas debido a un examen, un proyecto importante en el trabajo, alguna entrevista, etc. Este tipo de estrés es sano y beneficioso. Sin embargo, hay un límite que separa lo saludable de lo peligroso.

El peligro de un estado de estrés constante

El estrés es una reacción natural de tu cuerpo al verse expuesto a una amenaza externa o desafío. Este estado de alerta, como hemos visto, es beneficioso en ciertos ámbitos. No obstante, que tu organismo permanezca por largo tiempo y de forma constante en alerta, deteriora tu estado físico y mental.

¿Cuándo sucede esto? Cuando tu cuerpo está en estado de alerta, incluso sin tener un peligro o desafío real. Como respuesta de este estrés excesivo, puedes llegar a presentar trastornos psicológicos o alteraciones fisiológicas como la caída del cabello, dolor de cabeza, diabetes, obesidad, problemas menstruales, eccemas, insomnio, entre otros.

Cómo afecta el estrés al corazón

Uno de los órganos que se ve más afectado producto del estrés continuo es tu corazón. Esto se debe a que cuando la adrenalina es liberada en tu torrente sanguíneo invariablemente es guiada hasta tu corazón. Cuando este se percata del aumento de los niveles de adrenalina, comienza a bombear más rápido y por eso se intensifica tu ritmo y latidos del corazón.

El aumento de tu presión arterial de forma prolongada tiene consecuencias negativas en este órgano tan vital como, por ejemplo, sufrir de hipertensión (el aumento de la presión arterial produce rigidez y estrechamiento en las arterias, lo que hace a la persona propensa a sufrir de un infarto).

De igual manera, cuando tu cuerpo está muy estresado, puede impulsarte a adoptar hábitos perjudiciales como es el caso de fumar o beber en exceso e ingerir alimentos cargados de grasa, azúcar y sal. La ingesta de estos lípidos no es procesada por el organismo, sino que acaban acumulándose en este, específicamente en las arterias coronarias, esto incrementa el riesgo de sufrir obstrucciones arteriales que terminan en el padecimiento de varias afecciones cardiacas.

El estrés afecta tu salud mental

El estrés en exceso puede llegar a causar gran angustia y discapacidad, a los que se preocupan de forma crónica. También, puede llegar a hacerte sentir incómodo o estar excesivamente preocupado por una situación o problema. Esta preocupación excesiva hace que solo te centres en lo que puede pasar.

Y a su vez, terminas haciéndote propenso a desarrollar trastornos como la ansiedad generalizada, ataques de ansiedad, depresión, ansiedad social y otros trastornos psicológicos. El padecimiento de este tipo de enfermedades de la mente, pueden hacer que tu o cualquier otra persona, se preocupen en demasía y esto a su vez termine afectando su vida laboral, relaciones, y en general todo ámbito de la vida.

Señales de exceso de estrés

Cuando tu cuerpo está expuesto a un exceso de estrés, puedes llegar a presentar varios síntomas físicos y emocionales (varían según cada persona). Algunos de estos síntomas generales son:

·        Falta de energía o concentración

·        Cansancio

·        Problemas para dormir o dormir en exceso

·        Diarrea o estreñimiento

·        Problemas de memoria

·        Pérdida o aumento de peso

·        Dolores musculares

·        Problemas sexuales

Consejos para controlar el estrés

El estrés puede llegar a controlarse, y esto es fundamental para garantizar tu salud general. Hay algunas prácticas que contribuyen a reducir el estrés y a poder controlarlo. Entre estas prácticas tenemos:

Ejercicio físico

La actividad física es una actividad natural para liberarse del estrés. Esta permite la liberación de toxinas y aumenta la producción de endorfinas. También, contribuye a evitar algunos factores de riesgo vasculares, como es el caso de la obesidad, el colesterol alto o la hipertensión arterial.

Buenos hábitos de sueño

El estrés puede deberse también al mal descanso o insomnio. Por eso, es importante que le des a tu organismo el descanso que necesita para recuperarse del trajín diario de la vida. Lo recomendable es dormir mínimo 8 horas para que tu organismo se recupere.

Dieta balanceada

Hay una frase por ahí que dice que somos lo que comemos. Bueno, no está lejos de la realidad, lo que ingieres diariamente se ve reflejado en tu organismo, por eso, si quieres llevar un estilo de vida más saludable y reducir tu estrés, deberás de llevar una dieta más equilibrada.

Acudir a terapia

Tener que ir con un psicoterapeuta no significa un mal para ti, sino un paso a la mejora de tu calidad de vida. En esta podrás aprender técnicas de relajación, respiración y tratar la raíz de tu problema de estrés.

Por eso, aprovecho para invitarte a contactarme, te asesoraré para que llegues a resolver tus problemas desencadenantes de preocupación excesiva y logres tener una vida donde el estrés no merme tu calidad de vida. 

Publicado en: Ansiedad, Estrés Etiquetado como: estrés

Los domingos me generan ansiedad

noviembre 7, 2022 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

Hay una frase muy común en nuestra sociedad… “Hoy es viernes y el cuerpo lo sabe”. Esta frase destaca esa sensación o subidón emocional que sentimos todos los viernes al ver que el fin de semana está a las puertas. Ahora bien, esta misma frase también se puede formular como “hoy es domingo y el cuerpo lo sabe”, lo sabe también, por eso empiezas a sentir sentimientos de temor, inquietud, insatisfacción y una tristeza incomprensible. ¿Te ha pasado? Para muchos, los domingos me generan ansiedad.

Según un reporte de CNN, en un estudio donde participaron 1.000 encuestados, el 81% afirmó, que se volvieron más ansiosos a medida que el preciado domingo llegaba a su fin. ¿Por qué razón? Y ¿Cómo dejar de sentirte así? A continuación, le daré respuesta a estas preguntas.

Los domingos me generan ansiedad

Ansiedad anticipada

La respuesta a ese bajón emocional que siente tu cuerpo, todos los domingos, generalmente en la tarde o ya en la noche, es lo que nosotros los psicólogos llamamos, “ansiedad anticipada”. Esta ansiedad puede describirse como una serie de sentimientos de miedo y preocupaciones por cosas que aún no han sucedido.

Este sentimiento de ansiedad es temporal y aparece generalmente los domingos, pero también puede aparecer otros días, dependiendo del horario o rutina de la persona. Por ejemplo, si se trata de un trabajador cuyo horario comienza el jueves, la ansiedad emocional puede aparecer el miércoles.

De igual manera, el hecho de que estés teniendo esta clase de sentimientos, puede ser el reflejo o la consecuencia de que algo en tu vida de semana, no está saliendo como debería. Puede ser el exceso o la falta de algo en tu semana, que detona tu ansiedad o tristeza dominical.

Posibles causas de la ansiedad dominical

Cada persona es diferente, por eso los detonantes de la ansiedad varían. En el caso de la ansiedad que aparece los domingos, esta puede deberse a:

·        Mucho estrés en el trabajo: Si tu trabajo te está generando una carga de ansiedad que no puedes manejar, el saber que al comenzar el lunes tienes que volver a esta rutina tan estresante puede ser la causa de tu ansiedad anticipada. Piensa por un momento, ¿Qué comienzas a pensar cuando comienzas estos sentimientos?, ¿en las tareas atrasadas?, ¿algún proyecto en el camino?, ¿algún problema con un compañero de trabajo?

·        Eterna lucha por equilibrar el trabajo con el hogar: Este es uno de los detonantes más comunes de la ansiedad dominical. Pues es algo habitual, empezar a pensar antes del inicio de semana, en las actividades y responsabilidades que tenemos, tanto en el hogar, como en el trabajo. Si estás sobrecargado o sientes que te es imposible cubrir ambas, seguramente empezarás a sentir ansiedad anticipada.

·        No haber culminado los asuntos de la semana que termina: La ansiedad del domingo, también puede comenzar cuando empiezas a pensar en todas las actividades que no culminantes en esta semana que termina. Esas “tareas pendientes” pasan a la siguiente semana, cargándote de más responsabilidades y llenándote de culpa por no haberlas completado cuando se suponía.

Formas de combatir la ansiedad o tristeza de los domingos

Cuando estás ansioso, tu cuerpo inmediatamente se pone en estado de alerta, haciendo que tu cuerpo genere la liberación de la hormona cortisol, también conocida como la hormona del estrés. Para contrarrestar este estrés y ansiedad puedes empezar:

Identificando el detonante

Identificar la razón o razones que se encuentran tras el malestar, siempre es el primer paso a dar. Por eso, pregúntate ¿Por qué me siento así?, ¿Qué me falta? El saber el porqué de tus sentimientos, te ayudará a tomar conciencia de lo que sientes y te dará la oportunidad de buscar formas de solucionarlo.

Establecer límites

En muchos casos sucede que la persona siente una insatisfacción vinculada con su propósito personal o profesional y en cómo vive los cinco días de la semana. En estos casos, es importante que seas razonable y midas con mayor equilibrio, amor y empatía, lo que has logrado alcanzar.

Porque puede que te estés sobre exigiendo o estés desvalorizando el buen trabajo que has hecho. No obstante, si notas que puedes mejorar algunas cosas en tu rutina y estos cambios te ayudan a alcanzar tus propósitos personales o laborales, lograrás no abrirle la puerta a la ansiedad.

Haz ejercicio

El ejercicio es provechoso en muchos sentidos y sus beneficios no solo se relacionan con la buena apariencia. Realizar actividad física regularmente, es una pastilla natural contra la ansiedad, esto mejora la condición física y reduce los niveles de ansiedad en el organismo.

Según los estudios, se ha demostrado que sudar, reduce la ansiedad y la depresión, mejora el estado de ánimo, fomenta el buen descanso y te ayuda a sentirte satisfecho.

Utiliza un diario de preocupaciones

Preocuparte inconscientemente solo te generará más ansiedad, estrés e incluso, puede que empieces a padecer de insomnio. Claramente, esto no te ayudará a reducir tu ansiedad los domingos, por eso, mejor intenta empezar a escribir una lista de tus preocupaciones.

Esta es una técnica que los psicólogos recomendamos mucho, para el manejo del estrés. No solo te ayudará a liberar o expresar tus preocupaciones, también te permitirá tener un control de estas, podrás priorizar qué actividades deberás solucionar con mayor prontitud y así, tendrás un productivo comienzo de semana.

Duerme bien

Dormir menos en la semana para luego pensar que podrás descansar el fin de semana, es un razonamiento muy malo. Los estudios demuestran que perder horas de sueño, solo genera consecuencias negativas. Nuestro cuerpo reacciona muy mal cuando no descansa bien, es por esto, que debes de hacer del sueño una prioridad durante toda la semana. Si estableces buenos hábitos de sueño, como levantarse y acostarse a la misma hora, crearás un mejor entorno para dormir y estableces una rutina de sueño.

Convierte el domingo en un momento de cuidado personal

En vez de centrarte en pensamientos negativos todos los domingos por las tardes, ¿Por qué no empiezas a desarrollar una rutina de cuidado personal? Así comenzarás la semana de forma fresca y relajada y sobre todo, con buen ánimo para comenzar la semana.

Para concluir, en caso de que esta ansiedad impacte de forma drástica tu vida, presentando síntomas como ataques de pánico, tristeza continua o llanto descontrolamos. Te invito a contactar a un profesional de la salud mental. En el caso de mis servicios, te podré dar un diagnóstico, valorar tu caso, recomendarte el tratamiento apropiado y ayudarte a poder salir de esta crisis. 

Publicado en: Ansiedad Etiquetado como: Ansiedad, Ansiedad generalizada

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