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Elisabet Ibarra | centro de Psicología y Psicoterapia

Especialista en ayudarte a recuperar tu bienestar psicológico y emocional y acompañarte en tu proceso de vida

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Sentir que no lo mereces: Causas y estrategias

enero 21, 2025 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

La sensación de no merecer los logros que has alcanzado o las oportunidades que tienes es más común de lo que parece. Este fenómeno, conocido como el síndrome del impostor, puede afectar tu autoestima, motivación y capacidad para disfrutar de tus éxitos. A continuación, hablaremos de como dejar de sentir que no lo mereces, causas y estrategias para avanzar con confianza.

Causas de pensar que no lo mereces

1. Perfeccionismo extremo

Las personas perfeccionistas a menudo creen que todo debe hacerse de manera impecable. Cuando cometen errores, minimizan sus logros y sienten que no son lo suficientemente buenos.

2. Comparaciones constantes

Compararte con los demás, especialmente en un mundo dominado por redes sociales, puede hacer que percibas tus logros como insignificantes frente a los de otros.

3. Inseguridad en la infancia

Creciste en un entorno donde las críticas eran más frecuentes que los elogios, lo que puede haberte llevado a dudar de tu propio valor y capacidades.

4. Éxito inesperado

Cuando alcanzas algo que no esperabas, es fácil atribuirlo a la suerte o a factores externos en lugar de a tu esfuerzo.

5. Entorno competitivo

Trabajar o estudiar en un lugar donde las personas son altamente competitivas puede hacerte sentir que no estás a la altura, incluso si tienes logros significativos.

Estrategias para manejar esta sensación

1. Reconoce tus logros

Lleva un diario de tus éxitos, por pequeños que sean. Repasa cómo alcanzaste cada meta y qué habilidades aplicaste y Reflexiona sobre los desafíos que superaste y cómo contribuyeron a tu crecimiento.

2. Cambia la narrativa interna

En lugar de decir: «Tuve suerte», di: «Hice un buen trabajo». Sustituye pensamientos negativos por afirmaciones positivas como: «Soy capaz y estoy aprendiendo cada día».

3. Aprende a aceptar elogios

Práctica responder con un simple «Gracias» cuando alguien reconozca tu trabajo. Reflexiona sobre los cumplidos que recibes y confía en que son sinceros.

4. Rodéate de apoyo positivo

Habla con personas que valoren tu esfuerzo y te animen a ver tu potencial, pero también sé consciente de que el cambio empieza desde dentro y requiere tu compromiso. Si es posible, busca un mentor o un terapeuta que te ayude a trabajar en tus inseguridades y te brinde herramientas para fortalecer tu autoestima.

5. Evita compararte con los demás

Recuerda que cada persona tiene su propio camino y enfrenta desafíos diferentes. Enfócate en tus propios objetivos y progreso, en lugar de medir tu éxito en función de otros.

6. Acepta la posibilidad de cometer errores

Entiende que nadie es perfecto y que los errores son una parte natural del aprendizaje, pero no permitas que el miedo a equivocarte te detenga de intentar cosas nuevas. Celebra el esfuerzo, incluso si el resultado no es perfecto, porque cada paso te acerca más a tus metas y fortalece tus habilidades.

7. Establece metas realistas

Divide tus objetivos en pasos alcanzables para evitar sentirte abrumado, sin embargo, no te frustres si los avances son más lentos de lo esperado. Celebra cada progreso, por pequeño que sea, para reforzar tu confianza y mantenerte motivado en el camino hacia tus metas.

Conclusión

Sentir que no mereces lo que has logrado es una barrera mental que puedes superar. Reconoce que tus éxitos son el resultado de tu esfuerzo, perseverancia y habilidades. Al implementar estas estrategias, comenzarás a ver tu verdadero valor y a disfrutar plenamente de tus logros. Si deseas saber más sobre el tema te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de poder ayudarte. 

Publicado en: Ansiedad, Autoestima, Estrés, Salud Etiquetado como: actitud, autoestima, estrés, salud

Síntomas del Estrés Postraumático

noviembre 5, 2024 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

El trastorno de estrés postraumático es una condición psicológica que puede desarrollarse en personas que han experimentado eventos traumáticos, como accidentes graves, agresiones físicas o emocionales, conflictos armados, desastres naturales, entre otros. Sus síntomas afectan tanto la mente como el cuerpo, y pueden variar en intensidad, frecuencia y duración. A continuación, exploraremos los principales síntomas del estrés postraumático.

1. Flashbacks

Los flashbacks, son experiencias en las que la persona siente que está reviviendo el evento traumático como si estuviera ocurriendo nuevamente. Pueden incluir imágenes, sonidos, olores y sensaciones físicas que resultan intensas y abrumadoras. A menudo, estas experiencias se desencadenan por recordatorios del evento, como lugares, sonidos o situaciones similares a la vivida.

2. Pesadillas y problemas de sueño

Las personas suelen tener pesadillas recurrentes sobre el evento traumático. Estas pueden ser intensas y causarles un miedo abrumador. Además, es común que tengan dificultades para conciliar el sueño o mantenerlo; sin embargo, esto contribuye a una fatiga constante y un deterioro en su calidad de vida.

3. Evitación

La evitación es otro síntoma típico. Las personas con este trastorno tienden a evitar pensamientos, lugares, personas o situaciones que les recuerden el trauma. La evitación es un mecanismo de defensa para reducir el malestar, pero limita la vida diaria de la persona y puede aislarla de experiencias necesarias y positivas.

4. Cambios en el estado de ánimo

Puede provocar cambios significativos en el estado de ánimo y en la forma en que una persona ve el mundo. Es común que las personas sientan culpa, vergüenza, miedo o desesperanza. Además, pueden desarrollar una visión negativa de sí mismas y del mundo, creyendo que están en constante peligro o que no pueden confiar en nadie. Estos pensamientos pueden llevar a un deterioro en las relaciones interpersonales y en la capacidad de disfrutar de la vida.

5. Sobresaltos

Estado de constante vigilancia que provoca que la persona esté alerta a posibles amenazas, aunque no existan. Esto puede llevar a reacciones de sobresalto excesivas ante ruidos fuertes o situaciones inesperadas. Además, que la persona se sienta tensa o ansiosa, incluso en momentos de tranquilidad; sin embargo, este estado de alerta constante impacta en la calidad de vida y dificulta la relajación.

6. Comportamientos autodestructivos

Algunas personas pueden desarrollar comportamientos autodestructivos como una forma de lidiar con el malestar emocional. Estos comportamientos pueden incluir el abuso de sustancias, conductas de riesgo o la autoagresión. También es común que se aíslen socialmente, alejándose de familiares y amigos, lo que afecta sus relaciones y el apoyo emocional que podrían recibir.

7. Problemas de concentración

Las personas a menudo reportan problemas para concentrarse en tareas diarias o recordar detalles importantes. Esto puede estar relacionado con el estrés constante y los síntomas de ansiedad que experimentan. La dificultad para concentrarse y los problemas de memoria afectan su rendimiento en el trabajo, la escuela o las actividades diarias, y puede generarles una mayor sensación de frustración e incapacidad.

Conclusión

El trastorno de estrés postraumático puede tener un impacto profundo y duradero en la vida de una persona. Es importante que aquellos que experimenten estos síntomas busquen apoyo profesional, ya que el tratamiento adecuado, puede ayudar a manejar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Si deseas saber más sobre el tema te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de poder ayudarte. 

Publicado en: Ansiedad, Estrés, Salud Etiquetado como: estrés, salud

¿Cómo sanar una herida emocional?

octubre 8, 2024 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

Las heridas emocionales son profundas, invisibles y a menudo más difíciles de tratar que las heridas físicas. A pesar de que el dolor emocional no se puede ver, sus efectos pueden ser igual de devastadores. Sanar una herida emocional implica tiempo, autocompasión y apoyo adecuado. A continuación mencionaremos estrategias de como sanar una herida emocional.

¿Qué es una herida emocional?

Una herida emocional es el daño psicológico que ocurre como resultado de una experiencia dolorosa. Este tipo de heridas puede ser causado por situaciones como la pérdida de un ser querido, el fin de una relación, traumas pasados o incluso desilusiones profundas. Estas experiencias impactan nuestras emociones, pensamientos y, en muchos casos, nuestra percepción del mundo.

1. Reconocer la herida

El primer paso para sanar una herida emocional es reconocer su existencia. Muchas veces, las personas intentan ignorar o minimizar su dolor, creyendo que eventualmente desaparecerá. Sin embargo, ignorar una herida emocional solo retrasa el proceso de cicatrización. Reconocer que estamos heridos nos permite empezar a trabajar en nuestra recuperación y buscar las herramientas necesarias para sanar.

2. El proceso de cicatrización

El proceso de cicatrización emocional es complejo y no sigue un camino lineal. A menudo, implica pasar por varias etapas, como el duelo, la aceptación, el perdón y la reconstrucción. Cada persona vive este proceso de manera diferente y a su propio ritmo. Es importante entender que no hay un tiempo específico para «superar» una herida emocional, ya que cada uno tiene su propio proceso de sanación.

El duelo

Experimentar emociones como tristeza, enojo, miedo o confusión es una parte natural del duelo. Permitirnos sentir estas emociones, sin reprimirlas, es esencial para liberar el dolor acumulado. Este duelo emocional es necesario para poder empezar a sanar.

La aceptación

Aceptar la situación que nos ha causado dolor no significa estar de acuerdo con lo que sucedió, sino entender que no podemos cambiar el pasado. Aceptar la realidad nos permite dejar de luchar contra el dolor y empezar a vivir con mayor paz interior.

El perdón

El perdón, tanto hacia otros como hacia uno mismo, es una de las partes más difíciles del proceso de cicatrización. A menudo, la falta de perdón nos mantiene atados al dolor del pasado. Aprender a perdonar es una forma poderosa de liberarnos y permitir que la herida comience a sanar.

La reconstrucción

Una vez que hemos pasado por las etapas anteriores, podemos comenzar a reconstruirnos emocionalmente. Esto implica encontrar nuevas formas de ver la vida, recuperando la confianza en nosotros mismos y en los demás. La reconstrucción emocional nos da la oportunidad de volver a ser nosotros mismos, aunque con una mayor sabiduría y fortaleza.

3. Apoyo en el camino de la sanación

Sanar una herida emocional no tiene por qué ser un proceso solitario. Buscar apoyo en amigos, familiares o incluso en profesionales de la salud mental puede ser fundamental para nuestro bienestar. Hablar sobre nuestras emociones, obtener perspectivas externas y recibir el apoyo adecuado nos ayuda a avanzar más fácilmente en el proceso de cicatrización.

4. La importancia del autocuidado

El autocuidado juega un papel crucial en la cicatrización de una herida emocional. Esto incluye cuidar nuestro cuerpo a través de una buena alimentación, ejercicio y descanso, así como nutrir nuestra mente mediante prácticas como la meditación, el mindfulness o la terapia. Darnos tiempo para sanar y ser amables con nosotros mismos es esencial para el proceso de recuperación.

Conclusión

Sanar una herida emocional es un proceso largo y, a veces, doloroso, pero es completamente posible. Reconocer la herida, permitirnos sentir, aceptar la realidad, perdonar y reconstruirnos son pasos fundamentales en este camino. Si deseas saber más sobre el tema te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de poder ayudarte.

Publicado en: Ansiedad, Autoestima, Estrés, Inteligencia emocional, Salud, Sanar Etiquetado como: actitud, Ansiedad, estrés, salud

Cómo gestionar un error: aprende a reaccionar y avanzar

mayo 21, 2024 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

Equivocarnos es una parte inevitable de la vida. Forma parte de la experiencia humana. Lo importante no es evitar por completo los errores, sino saber cómo gestionar un error cuando lo hemos cometido y cómo actuar después.

A lo largo de la vida, todos atravesamos momentos en los que tomamos decisiones equivocadas, decimos algo de lo que nos arrepentimos o actuamos de forma impulsiva. Ya sea en el trabajo, en una relación o a nivel personal, equivocarse es inevitable.

Desde mi experiencia como psicóloga, he visto cómo muchas personas logran transformar un fallo en una oportunidad real de aprendizaje y evolución. En este artículo, te acompaño paso a paso para que puedas hacerlo tú también.

1. Reconoce el error con honestidad

El primer paso para superar un error es reconocer que ha ocurrido. Puede parecer obvio, pero a veces tendemos a minimizar lo sucedido, justificarlo o ignorarlo. Sin embargo, aceptar lo que ha pasado, sin excusas, es esencial para abordarlo de manera adecuada y avanzar.

Ten presente que reconocer un error no te hace débil. Al contrario, es una muestra de valentía y de madurez emocional.

2. Asume la responsabilidad sin culparte en exceso

Una vez reconocido el error, el siguiente paso es asumir ut parte de responsabilidad. Evita señalar a otros o buscar pretextos. Tomar responsabilidad no significa castigarte, sino entender qué papel has tenido y qué puedes aprender de ello.

Esta actitud fortalece tu crecimiento personal y la confianza que los demás tienen en ti.

3. Reflexiona: ¿Qué ha fallado y por qué?

Después de reconocer el error y aceptar la responsabilidad, tómate un tiempo para reflexionar con calma sobre lo sucedido. Pregúntate:

  • ¿Qué factores influyeron en mi decisión?
  • ¿Qué podría haber hecho de forma diferente?
  • ¿Qué necesito para evitar repetir este patrón?

Reflexionar no es quedarte en el pasado, sino entender lo que pasó desde una mirada compasiva y constructiva.

4. Aprende la lección que te ofrece el error

Cada error, por doloroso que sea, puede ser una oportunidad para aprender y crecer. A veces aprendemos sobre nuestros límites, otras veces sobre nuestras prioridades, o sobre lo que necesitamos mejorar en el futuro.

Convertir el error en una herramienta de aprendizaje es lo que marca la diferencia entre estancarse o avanzar y evitar cometer los mismos errores en el futuro.

5. Si es posible, repara y corrige

Si tu error ha afectado a otra persona, toma medidas para reparar el daño causado. Puede ser a través de una disculpa sincera, una acción concreta o un cambio en tu comportamiento.

Actuar con responsabilidad muestra tu compromiso con el cambio, más allá de las palabras. Y aunque no siempre es posible corregir el error, siempre puedes trabajar para minimizar cualquier impacto negativo que haya causado.

6. Perdónate y sigue adelante

A menudo somos más duros con nosotros mismos que con cualquier otra persona. Pero perdonarte es esencial para sanar. Recordarte constantemente lo que hiciste mal solo alimenta la culpa y el estancamiento.

Trata a tu versión del pasado con la misma humanidad y compasión con la que tratarías a un ser querido que se ha equivocado y sigue adelante con la determinación de hacerlo mejor la próxima vez.

7. Enfócate en el presente

Una vez que has hecho todo lo posible para reconocer, reparar, aprender y perdonarte, vuelve al presente. No te quedes anclado en lo que ocurrió. Pregúntate:

  • ¿Qué puedo hacer hoy para sentirme mejor?
  • ¿Qué me ayudaría a seguir avanzando?

Tomar acciones pequeñas, pero constructivas, es la mejor forma de recuperar el equilibrio.

8. Busca apoyo si lo necesitas

Si sientes que no puedes gestionar el error en solitario, o que la culpa o la ansiedad te desbordan, no estás solo. Hablar con alguien de confianza —ya sea un amigo, un familiar o un profesional— puede darte perspectiva y contención emocional.

Como psicóloga, he trabajado con muchas personas que se sentían bloqueadas por algo que habían hecho o dicho. El acompañamiento adecuado puede ayudarte a soltar, sanar y convertir esa experiencia en una herramienta de crecimiento.

Cometer errores no te define: lo que importa es cómo eliges seguir

En resumen: reconocer lo ocurrido, aprender, reparar y avanzar fortalece tu autoestima y te ayuda a crecer como persona.

Si sientes que te cuesta perdonarte, que no sabes cómo gestionar el error que has cometido o la culpa y quieres profundizar en este proceso, puedo ayudarte. A veces, lo que parece una caída es solo el primer paso hacia una versión más consciente y serena de ti. Contacta conmigo y estaré encantada de acompañarte en este proceso.

Publicado en: Ansiedad, Autoestima, Salud Etiquetado como: Ansiedad, estrés, salud

Estrategias para superar la inseguridad

abril 23, 2024 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

La inseguridad es un obstáculo común que puede obstaculizar nuestro crecimiento personal y profesional. Sentirse inseguro puede afectar nuestras relaciones, nuestra autoestima y nuestra capacidad para alcanzar nuestros objetivos. Sin embargo, es posible superar la inseguridad y cultivar una mayor confianza en uno mismo. A continuación algunas estrategias para ayudarte a superar la inseguridad y fortalecer tu confianza.

7 Estrategias que te ayudarán a superar tu inseguridad

  1. Identifica tus fortalezas: Tómate un momento para reflexionar sobre tus habilidades, logros y cualidades positivas. Reconocer tus fortalezas te ayudará a sentirte más seguro de ti mismo y a tener una perspectiva más positiva de ti mismo.
  2. Acepta tus imperfecciones: Nadie es perfecto, y está bien cometer errores o tener áreas de mejora. Sin embargo, aprender a aceptar tus imperfecciones y a verlas como oportunidades para mejorar puede ser muy importante para tu crecimiento personal. En lugar de enfocarte en lo que falta, concéntrate en tus esfuerzos y en cómo puedes aprender de tus errores.
  3. Establece metas alcanzables: Fijar metas realistas y alcanzables puede ayudarte a sentirte más seguro a medida que trabajas para alcanzarlas. Divide tus metas en pasos más pequeños y celebra cada logro a lo largo del camino. Esto te ayudará a mantener la motivación y a construir confianza en ti mismo.
  4. Desafía tus pensamientos negativos: La inseguridad a menudo está relacionada con pensamientos negativos y autocríticos. Practica identificar y desafiar estos pensamientos, cuestionando su validez y reemplazándolos por pensamientos más realistas y positivos. Sin embargo, recuerda que tus pensamientos no siempre reflejan la realidad, y que puedes elegir, cambiar tu perspectiva.
  5. Practica el autocuidado: Cuida tu bienestar físico, emocional y mental. Dedica tiempo a actividades que te gusten y te relajen, como hacer ejercicio, practicar la meditación o disfrutar de un hobby. Prioriza el descanso adecuado y busca apoyo cuando lo necesites, ya sea a través de amigos, familiares o profesionales de la salud.
  6. Aprende a decir no: Establece límites saludables y aprende a decir no cuando sea necesario. Prioriza tus propias necesidades y no tengas miedo de defender tus límites. Esto te ayudará a sentirte más seguro en tus relaciones y a tomar el control de tu vida.
  7. Busca el apoyo de los demás: No tengas miedo de pedir ayuda y apoyo cuando lo necesites. Habla con amigos de confianza, familiares o un profesional de la salud mental si te sientes abrumado por la inseguridad. A menudo, compartir tus sentimientos y preocupaciones con alguien de confianza puede ayudarte a ganar perspectiva y encontrar soluciones.

Conclusión:

Superar la inseguridad lleva tiempo y esfuerzo, pero con práctica y determinación, es posible cultivar una mayor confianza en uno mismo y vivir una vida más plena y satisfactoria. Recuerda que eres capaz y valioso, y mereces sentirte seguro y seguro en quien eres. Si deseas saber más sobre el tema te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de poder ayudarte. 

Publicado en: Ansiedad, Autoestima, Estrés Etiquetado como: Ansiedad, autoestima, estrés

La importancia de hacer una pausa en tu vida

abril 9, 2024 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

En mi trabajo como psicóloga, veo cada día en consulta los efectos negativos del ritmo frenético en el que vivimos: cansancio, estrés, sensación de estar atrapados en una rueda sin fin… Hacer una pausa puede parecer un lujo, pero en realidad es esencial.

Porque darle al botón de STOP por un rato no es solo para quienes «se lo pueden permitir». Detenernos y respirar es un acto esencial de autocuidado, que mejora el bienestar físico, mental y emocional de todos.

En este artículo, quiero contarte los 4 motivos por los que es tan importante hacer pausas y cómo pueden transformar tu calidad de vida y tu productividad.

hacer una pausa para mejorar tu calidad de vida

Motivo 1: Recargar energías para volver a conectar contigo

Cuando vivimos en un constante ir y venir de actividad —trabajo, obligaciones, redes sociales, responsabilidades familiares…— nuestro cuerpo y nuestra mente se agotan. Esto nos deja sin la vitalidad necesaria para enfrentar los desafíos del día a día.

Tomarte un momento para parar, aunque sea breve, te permite resetear. Descansa, da un paseo tranquilo o respira profundamente. Esta pequeña parada te ayudará a relajarte, revitalizarte y recuperar la claridad que necesitas para seguir delante con energía.

Motivo 2: Reflexionar y tomar decisiones más conscientes

Muchas veces, actuamos en piloto automático. Respondemos a lo urgente sin preguntarnos si eso está alineado con lo que realmente queremos o necesitamos.

Al hacer pausas, creas un espacio para observarte y evaluar tus decisiones. Esa quietud te permite preguntarte: ¿Esto es coherente con mis valores? ¿Esto me acerca a mis objetivos? Este momento de detenerte y reflexionar, te ayudará a reconectar con lo que de verdad importa.

Motivo 3: Fomentar la creatividad y la innovación

Cuando estamos ocupados constantemente y no paramos, nuestra mente se cierra a nuevas ideas y limitamos nuestra capacidad creativa.

Las pausas permiten que tu pensamiento se expanda, que la mente divague y entren nuevas ideas y perspectivas diferentes para encontrar soluciones. Darte el tiempo para no hacer nada durante un rato puede ayudarte a ver cualquier situación desde otro punto de vista más efectivo y original.

Motivo 4: Cuidar tu salud mental y reducir el estrés

Por último, pero no menos importante, las pausas contribuyen a mejorar nuestra salud mental. El estrés crónico es uno de los mayores riesgos para la salud emocional hoy en día.

Incorporar pausas en tu rutina que te produzcan paz mental y te ayuden a relajarte, no solo te ayuda en ese momento. Tiene un efecto acumulativo: previene la ansiedad, mejora el estado de ánimo y te protege frente al agotamiento emocional y el impacto negativo del estrés crónico.

Recuerda: hacer una pausa es invertir en tu bienestar

En conclusión, hacer una pausa en nuestra vida cotidiana no es un lujo, ni es perder el tiempo. Al contrario, es regalarte un espacio para cuidarte, pensar con claridad y recargar tu energía.

Si sientes que el ritmo de tu vida te está sobrepasando, que no encuentras un momento para ti o que necesitas apoyo para recuperar tu equilibrio emocional, estoy aquí para ayudarte. Ponte en contacto conmigo y encontraremos juntos las herramientas que necesitas para priorizarte y reconectar contigo.

Publicado en: Ansiedad, Estrés, Salud Etiquetado como: estrés, salud

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