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Elisabet Ibarra | centro de Psicología y Psicoterapia

Especialista en ayudarte a recuperar tu bienestar psicológico y emocional y acompañarte en tu proceso de vida

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Familia

Ansiedad durante el embarazo. ¿Cómo afrontarla?

septiembre 26, 2022 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

Ansiedad durante el embarazo. ¿Cómo afrontarla?

Si conversas con la mayoría de las madres, todas te dirán que tener un bebe, es algo único en la vida, un sentimiento de felicidad indescriptible. Esto es completamente natural debido a la relación tan íntima que se forma entre una madre y él bebe (¡es una vida creciendo dentro de ti!).

Sin embargo, este sentimiento de felicidad, también viene acompañado de preocupaciones, malestares y miedos, que en muchos casos se convierten en ansiedad durante el embarazo.

Si este es tu caso, no te martirices, se estima que una de cada 10 mujeres embarazadas sufre de ansiedad, así que es más común de lo que piensas. ¿Por qué sufro de ansiedad durante mi embarazo?, ¿Cuáles son los riesgos de sufrir ansiedad durante el embarazo?, estas interrogantes y otras son de las que te hablaré a continuación.

¿Por qué la ansiedad aparece durante el embarazo?

Traer una vida al mundo, implica una seria responsabilidad y múltiples preocupaciones, independientemente de la persona que seas. ¿Nacerá mi hijo sano?, ¿estamos o estoy en la capacidad de darle lo necesario económicamente?, ¿aguantaré el parto?, ¿seré una buena madre?

Estas preocupaciones e inseguridades pueden ser muchas y varían según cada madre. A esto hay que anexarle, que, durante el embarazo, las madres deben afrontar los cambios físicos y hormonales que esta etapa conlleva.

Efectos de la ansiedad NO tratada durante el embarazo

Los estudios sugieren que la ansiedad durante el embarazo puede afectar negativamente tanto a la madre como al bebé. Algunos de los efectos negativos más comunes son:

  • Aumento del riesgo de parto prematuro.
  • Bajo peso del bebe al nacer.
  • Edad gestacional más temprana y una circunferencia de la cabeza más pequeña (relacionado con el cerebro).
  • Restricción del crecimiento intrauterino.
  • Reducción de la capacidad de autocuidado (afectándolos a ambos).
  • Aumento del riesgo de sufrir ansiedad postparto.

¿Cómo saber si sufro de ansiedad durante el embarazo?

Si bien es cierto que es perfectamente normal que las madres y parejas de padres en general tengan preocupaciones relacionadas con el embarazo. Los trastornos de ansiedad durante el embarazo, se reflejan en forma de preocupaciones abrumadoras, que les son difíciles o imposibles de controlar y que afectan la capacidad de funcionamiento de la madre en su día a día.

Puede que un día estés perfectamente normal, emocionada porque vas a tener a tu bebe y al pasar el tiempo, te parezca que el embarazo no es una buena idea. También puede suceder que sientas un temor abrumador por el bienestar del feto o de tu pareja o que sea imposible para ti estar sola.

Tratamiento de la ansiedad durante el embarazo

La ansiedad durante el embarazo es común, pero también existen muchos tratamientos para ayudarte a reducirla y a sentirte mucho mejor. Estos tratamientos solo deben de ser establecidos por un médico, sobre todo cuando implica el uso de medicamentos.

Ahora bien, en el aspecto psicológico, hay distintas estrategias que se utilizan para prevenir o contrarrestar la ansiedad durante el embarazo. Entre estas estrategias tenemos:

·        Terapias de reestructuración cognitivos- conductuales.

·        Sesiones grupales de apoyo y educativas.

·        Talleres de meditación.

Consejos para sobrellevar la ansiedad durante el embarazo

1 Habla de lo que sientes

Hablar de los sentimientos que te genera la ansiedad durante el embarazo, puede ser como cuando te sacas el pus de una herida. Aunque te da miedo hacerlo y hasta te genera dolor, al final redundará en alivio y sanación.

2 Practica actividad física

La actividad física es muy provechosa y una forma eficaz de liberar y reducir el estrés. Al ejercitarte, tu cuerpo libera endorfinas y estas actuarán como un analgésico contra la ansiedad. Puede ser caminar, trotar, hacer yoga o alguna actividad que te guste que te mantenga en movimiento. Pero siempre tomando en cuenta tus circunstancias como embarazada, de acuerdo con las indicaciones del médico.

 3 Cuida tu mente

A veces se pasa por alto, pero la salud mental es tan importante como la salud física. Y realizar actividades que contribuyan con tu salud mental, serán tan provechosas como las actividades físicas. Puedes probar la meditación, ejercicios de respiración profunda y el autocuidado en general.

4 Descansa

Dormir lo suficiente es una de las actividades más saludables tanto para tu cuerpo como para tu mente. Imagínate cuán importante es que descanses y duermas lo suficiente durante tu embarazo. Esta debe de ser una de tus prioridades durante el embarazo y este simple acto te ayudará significativamente a reducir los efectos de la ansiedad. Si estás teniendo un sueño intermitente durante la noche, prueba con pequeñas siestas cuando te provoquen.

5 Edúcate y maneja bien la información

El embarazo genera ansiedad y algunas fobias específicas. Por ejemplo, la tocofobia es el miedo al parto. En estos casos, para contrarrestar la ansiedad y miedos, es muy efectivo aprender sobre las diferentes etapas del embarazo, lo que implica, cómo será el proceso de parto, cómo responderá tu cuerpo y similares. Así, contribuirás a no tener miedos infundados en todo este proceso. 

Si estás embarazada y necesitas que te acompañe para vivir este momento tan bonito con calma y tranquilidad, ¡cuenta conmigo! Son muchas a las mujeres que he podido ayudar, y los resultados son muy buenos. Recuperar tu paz para que vivas este momento con tranquilidad, es posible. Escríbeme sin compromiso.

Publicado en: Ansiedad, Familia Etiquetado como: Ansiedad, embarazo, familia, pareja

¿Complaciente o demasiado complaciente?

agosto 22, 2022 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

En los últimos años la palabra altruista se ha vuelto muy conocida y usada por la sociedad en general. Llegar a ponernos en el lugar de otros y anteponer las necesidades de terceros antes que las nuestras, es sin duda un acto que este mundo necesita.

Sin embargo, cuando el altruismo y la amabilidad se presentan en un estado de complacencia excesiva, he aquí cuando tenemos un problema. ¿Por qué? Y ¿Cómo saber si estás siendo demasiado complaciente? A continuación, te daré una guía para que logres hallar la respuesta a estas preguntas.

Complacencia ¿Qué es?

Las personas complacientes están dispuestas a hacer lo que sea necesario por lograr la felicidad de otros. Esta complacencia los lleva a poner en primer lugar las necesidades de otros antes que las suyas propias. Por tal razón, son conocidas por ser personas amables, agradables y serviciales.

¿Cuándo se es demasiado complaciente?

Cuando se es complaciente en demasía, no se realizan solo actos serviciales o de amabilidad, sino que se puede llegar a poner en peligro el bienestar propio, solo con tal de complacer a otros. Esta predisposición a ser tan serviciales, amables y agradables con las personas, los exponen entre otras cosas a tener problemas para defenderse, hacerse respetar por los demás y condicionan su felicidad y bienestar, a la necesidad de satisfacer a otros.

Este tipo de conducta es claramente perjudicial para ti. Puedes estar dando valor excesivo a las relaciones que tenemos con otros, por encima de la independencia personal. Y esta dependencia puede hacerte sentir preocupado por recibir la aprobación externa. Este hecho hace que seas vulnerable emocional y mentalmente. Sin contar que te expone a sentir irritación, agotamiento y desgaste.

Rasgos comunes de una persona demasiado complaciente

  1. El valor que tienes de ti mismo es el que te dan los demás: Si eres una persona en exceso complaciente la validación de los demás tienen demasiada importancia para ti. Esta es como el timón del barco de tu vida, por lo que la validación de otros te dirige. Es esta tendencia lo que puede llegar a llevarte a conductas poco saludables con tal de recibir la aprobación de otros. ¡Ten claro lo que mereces!
  2. Les cuesta decir NO: ¿Te cuesta negarte a conceder una petición o favor que una persona te pida? ¿Terminas aceptando incluso cuando no quieres hacerlo o te incomoda la petición? Esto es un acto común entre las personas demasiado complacientes,ya que tienen miedo a ser rechazadas, tener un confrontamiento o decepcionar a la persona. Esta incapacidad de decir NO, está impulsada por el deseo de no frustrar al otro o de no cumplir con sus expectativas. También puede deberse a que quieran sentir que agradan o que se les necesita o porque tienen miedo de ser vistos como egoístas o vagos.
  1. Miedo a ser juzgados. El miedo a ser juzgados es un rasgo de conducta de una persona complaciente. A quien le da miedo lo que otros pueden llegar a pensar o creer de él.
  2. Se disculpan con frecuencia: Este hábito de decir lo siento con demasiada frecuencia, no solo puede deberse a que seas una persona con tendencias a equivocarte, sino que pudieras estar llegando a ser muy complaciente con otros, a tal grado que te disculpas incluso de errores en los que no tienes ninguna responsabilidad.  Esta conducta es una manifestación de inseguridad y fragilidad emocional que te lleva a adoptar un papel de sumisión excesiva. En este sentido, tienes que tener claro que por muchos errores que uno pueda cometer, la realidad es que, en situaciones normales, nadie se la pasa infringiendo u ofendiendo a los que los rodean. Por lo que decir “lo siento” con frecuencia, no es un acto normal.
  1. Poseen baja autoestima: Las inseguridades, poco cofinancia, fragilidad emocional y tendencia a valorarte según lo que dicen otros, son una guillotina de autoestima. Estas fragmentan el autoconcepto de la persona y, por lo tanto, buscan complacer a otros, todo con el fin de poder llegar a ser aceptados por los demás.
  2. No son espontáneos con su forma de ser: Con el objetivo de llegar a ser aceptados por la persona o grupo que los rodea, la persona en exceso complaciente, llega a abandonar su personalidad natural a adoptar el comportamiento que tenga las personas que las rodean. Esto evita que sean sinceros y fieles a su forma de ser y como consecuencia tienen actos fuera de lugar o que realicen acciones muy alejadas de su personalidad.
  3. Tendencia a asumir o sentirse culpables: Esta culpabilidad es autoimpuesta y lleva a que la persona asuma las consecuencias de errores que ni siquiera cometió o asumir toda la culpa cuando es compartida. Además, tienden a sentirse culpables por acciones realizadas que no deberían de generar culpabilidad. Como por ejemplo rechazar una salida o planes con amigos.  

Conclusión

Si al terminar de leer este artículo notas que posees algunas o todas estas señales, es importante que te determines a hacer varios cambios en tu vida. Ya que, aunque ser amable o complaciente sin duda tiene aspectos muy positivos, para ti y para los que te rodean, desarrollar una conducta complaciente en exceso, llenará tu vida de estrés, carga excesiva, ansiedad y agotamiento.

Además, estarás corriendo una carrera tras el viento, pues, ¿Quién en realidad puede llegar a complacer a plenitud a todas las personas que lo rodean? Si, la respuesta es NADIE. Por eso, empieza a establecer límites, metas y prioridades y aprende a detectar cuando estás siendo amable y cuando estás siendo muy complaciente. Y si necesitas ayuda, escríbeme sin compromiso.

Publicado en: Familia, Pareja Etiquetado como: complacer, familia, pareja

Cómo ayudar a tu pareja con ansiedad

mayo 30, 2022 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

La vida con ansiedad no es nada fácil. Esta puede llegar a experimentarse en niveles diferentes, en diferentes formas e impactos distintos. Genera pensamientos inquietantes e incluso provoca terror de realizar actividades que son simples para cualquier otra persona.

Por todo esto y más, puede llegar a ser igual de difícil, vivir y amar a una persona que padece ansiedad. La sensación de impotencia por no poder ayudar o sentirte abrumado por la diversidad de sentimientos que tiene tu pareja, es muy frecuente en esta situación. Sin embargo, no pierdas las esperanzas, convivir con una persona que padece ansiedad no es fácil, pero tampoco imposible.

Los expertos han señalado que existen muchas formas de que apoyes adecuadamente a tu pareja si padece de ansiedad. ¿Cómo hacerlo? Partiendo desde la muestra sincera de amor, compasión, aceptación y empatía. Te dejo aquí algunos consejos para saber, cómo ayudar a tu pareja con ansiedad:

Cómo ayudar a tu pareja con ansiedad

Comprende lo que significa sufrir de ansiedad

La empatía es una palabra muy utilizada en los últimos tiempos y su significado es muy hermoso. No obstante, comprender a profundidad los sentimientos del otro, ponerte en su lugar y ayudarlo en base a esto, no es tan fácil como decir “soy empático”. Esto es aún más difícil cuando no se comprende una enfermedad tan compleja como los trastornos de ansiedad.

Por tal razón, si verdaderamente deseas ayudar y apoyar a tu pareja que sufre de ansiedad, debes empezar comprendiendo cómo funciona esta enfermedad mental. Para esto, debes de comenzar aprendiendo las condiciones que genera la ansiedad (La preocupación y miedo excesivo constante es común entre los síntomas, pero la ansiedad se manifiesta de diferentes maneras).

Escúchala y hablad sobre el tema

Si tu pareja sufre de ansiedad, debes de aprender a escucharle, esto implica prestar atención y comprender lo que está tratando de comunicarte. De esta manera tu pareja podrá desahogarse, comprender que tiene a alguien donde apoyarse y tú aprenderás de mejor manera como la ansiedad está afectando su vida. Al comprender su mundo interior, podrás conocer la verdadera situación por la que está pasando y buscar las mejores formas de mostrar empatía.

No minimices sus sentimientos y aprende a aceptarlos

 Cuando se sufre de ansiedad, hasta el simple hecho de salir del hogar o manejar para ir al trabajo, puede ser una situación insoportable. Esta situación puede parecernos exagerada pues son actividades normales, pero los miedos, la preocupación y demás sentimientos que siente tu pareja, son una realidad, aunque tu no los puedas ver.

Es por esto, que nosotros los psicólogos y terapeutas siempre enfatizamos que incluso si la perspectiva de la otra persona no tiene absolutamente ninguna lógica desde su punto de vista, usted igual debe de validarla. Recuerda que el primer paso a dar no es abordar que los miedos son irracionales, más bien es aceptar que estos son reales para tu pareja y por tal debes de aceptarlos y evitar minimizarlos.

Ayuda a tu pareja a buscar un profesional

Los expertos en salud mental, estamos capacitados para ayudar a tu pareja a afrontar los síntomas que genera la ansiedad y ayudarla a desarrollar las herramientas necesarias para aprender a convivir con esta. Por tal razón, es importante que motives a tu pareja a buscar terapia.

Animar a tu pareja a superar la ansiedad puede ser el estímulo necesario para encaminarse a una dirección positiva, donde tú, tu pareja y el terapeuta a cargo, serán el equipo especial, capaces de combatir la ansiedad.

Haced terapia de pareja

 La ansiedad y la depresión, son dos enfermedades que se dan la mano, las cuales pueden ocasionar estragos en la vida de pareja. Por lo general, donde hay ansiedad, hay irritabilidad y abrumación, lo que hace que los enfrentamientos y discusiones sean más frecuentes. Es por esto que las relaciones de pareja, se ven gravemente afectadas cuando uno de los miembros sufre de ansiedad.

Debido a esto, la terapia de pareja, puede ser muy útil para aliviar la tensión en la relación, aprender a resolver los conflictos de forma productiva, promover la buena comunicación y la resolución de problemas.

De igual manera, al participar en terapia de pareja, puede ser un gran entrenamiento para que aprendas a cómo ayudar a tu pareja a convivir con la ansiedad. Es algo que yo he hecho con varios de mis pacientes, te dejo aquí más información.

Cuídate a ti mismo

Una de las mejores formas de ayudar a tu pareja que padece de ansiedad, es que tú mismo mantengas una buena salud mental. Al convivir con una persona con ansiedad, esta salud mental se puede tambalear, es por esto, que es realmente importante que no renuncies a tu propia vida e intereses, que te permitan descansar del estrés de tu vida diaria.

Que tengas un sistema de apoyo, es decir a amigos y familiares que te den ánimo, confianza y ayuda emocional para seguir adelante. Además de esto, también es necesario establecer límites y hablarlos con tu pareja. Estos límites pueden llegar a ser emocionales, financieros y hasta físicos.

Conclusión

Estar en una relación implica ayudar y cuidar de la otra persona, tanto a nivel físico como emocional. No obstante, esta situación puede ser aún mayor si tu pareja es una persona con ansiedad. Este cuidado implica mayor cantidad de tiempo y esfuerzo y sin importar cuánto amor le tengas, puede llegar a ser una situación abrumadora.

Pero, no te desanimes, es posible que le brindes ayuda a tu pareja, aunque esta sufra de ansiedad, si logras poner en práctica los anteriores consejos. Así le ofrecerás un apoyo productivo y saludable.

Cuídate,

Elisabet

Publicado en: Ansiedad, Familia Etiquetado como: Ansiedad, pareja

Cómo gestionar las malas relaciones con la familia de tu pareja

diciembre 22, 2021 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

La Navidad está a la vuelta de la esquina, y las reuniones familiares comienzan a llenar el calendario. Pero no siempre son sinónimo de alegría, buena convivencia y tiempo placentero. En muchas familias, estas fechas reavivan tensiones que vienen de lejos. ¿Te sientes incómodo porque no sabes cómo manejar las malas relaciones con la familia de tu pareja?

No eres el único. Los conflictos con la familia política son más frecuentes de lo que imaginamos y pueden convertirse en una auténtica bomba de relojería. Pero no todo está perdido. Con algunas estrategias, es posible mejorar la situación o al menos reducir el nivel de tensión. Aquí te comparto algunas claves útiles desde mi experiencia como psicóloga.

Cómo gestionar las malas relaciones con la familia de tu pareja

Empieza contigo mismo

Las relaciones familiares, tanto con la propia familia como con la política, pueden parecer un barco en medio del océano. Cuando hay buena convivencia, el viaje es agradable. Pero cuando hay conflictos, las tormentas pueden hacer que todo se tambalee.

Como no puedes controlar el comportamiento de la familia de tu pareja, enfoca tu energía en lo que sí depende de ti: cómo reaccionas. No es fácil soportar comentarios o actitudes que duelen, pero en lugar de encender más el conflicto, intenta responder con respeto, amabilidad y firmeza. A veces, elegir no entrar en la provocación es la mayor demostración de fortaleza.

No es fácil aguantar palabras o acciones que te hagan sentir que no mereces a la persona que tanto amas o simplemente te hieran. Pero en vez de echar leña al fuego, ¿Qué tal si pagas mal con bien? Recuerda que tratar a los demás como te gustaría que te traten no es solo un dicho: es una herramienta real para construir convivencia. Si no te implicas en mejorar la relación, es poco probable que las cosas cambien por sí solas.

Cultivar la empatía también puede ayudarte. A menudo, detrás de una mala actitud hay heridas no resueltas. Esto no justifica ciertas conductas, pero entenderlo te da perspectiva y te protege emocionalmente. Intenta también no quedarte solo con lo negativo: identifica pequeños gestos o detalles que puedan ayudarte a conectar, y prepárate mentalmente para saber cómo actuar cuando algo te moleste. 

Habla con tu pareja para actuar como un equipo 

Una de las acciones que más duele es cuando la pareja desautoriza nuestras opiniones o se posiciona automáticamente del lado de sus padres o su familia. Esto no debe de suceder, los cónyuges deben de mantenerse unidos, y en caso de tener discrepancias, tratarlas en privado y no delante de los demás. 

Por eso, si tienes una mala relación con la familia de tu pareja, habla con él o ella de manera clara y sin reproches. Dile cómo te sientes al respecto y lo que esperas de él. Asegurarte de que tú y tu pareja estén en la misma página, fortalece la relación, y les ayuda a poner límites juntos, afrontando los conflictos con más solidez. 

Establece límites saludables con la familia de tu pareja

No es fácil navegar por dinámicas familiares complicadas. En algunos casos, estos problemas de familia se deben a padres intrusivos, familiares sin filtro que hacen comentarios fuera de lugar o críticas constantes. En todos estos casos, lo mejor es poner límites claros para que la situación no llegue a disputas acaloradas y sentimientos de dolor. 

En lugar de establecer y hacer cumplir las reglas, habla con tu pareja de lo que ambos consideran aceptable y lo que no. Escuchar opiniones no implica tener que obedecerlas. Por ejemplo, si no te sientan bien las bromas hirientes, dilo con respeto, pero con claridad. Puedes expresar hasta qué punto puedes tolerar ciertas actitudes sin caer en la confrontación.  

También es importante cuidar el lenguaje cuando pongas límites. Evita expresiones despectivas y mantén siempre una actitud amable pero firme. La clave está en marcar el respeto que mereces sin generar más conflicto.

Recuerda que el objetivo no es ganar una batalla, porque no se trata de una guerra. El objetivo es preservar el equilibrio emocional y proteger tu relación.

Trabajad juntos para construir una mejor relación 

Otra de las causas que generan este tipo de problemas familiares, es que la familia siente que no pasan tanto tiempo juntos o que definitivamente no tienen nada en común. ¿No sabes de qué hablar con tus suegros? Si, suele suceder. 

Pero no es necesario tener intereses idénticos para crear una buena relación con tus suegros. Busca actividades neutras y accesibles para todos: una comida en casa, una salida cultural, un plan relajado. No pongas el foco en forzar la conexión, sino en compartir momentos de forma natural.

Estos pequeños gestos ayudan a desmontar prejuicios y abrir espacio a una convivencia más sana.

No puedes cambiar a tu familia política, pero sí tu forma de afrontarlo

Las malas relaciones con la familia de tu pareja pueden afectar profundamente el bienestar emocional y la estabilidad de la relación. No se trata de fingir que todo está bien, ni de permitir faltas de respeto, sino de encontrar una forma de afrontar la situación sin dañarte a ti ni a tu vínculo de pareja.

Es posible que no llegues a conectar con algunos miembros de su familia, y eso no te hace una mala persona. Lo importante es cómo eliges responder, qué límites decides establecer y cómo cuidas también el espacio compartido.

Como psicóloga, he acompañado a muchas personas y parejas que se sentían atrapadas entre el amor a su pareja y la tensión con su familia política. Sé que no es fácil. Pero también sé —porque lo he visto muchas veces— que con el apoyo adecuado, una comunicación honesta y estrategias claras, se pueden transformar las malas relaciones con la familia de tu pareja en relaciones mucho más llevaderas.

Si sientes que la situación te supera o que no sabes cómo gestionarla sin romper el equilibrio con tu pareja, estaré encantada de ayudarte. La terapia individual o en pareja puede darte el espacio y las herramientas necesarias para recuperar la tranquilidad y encontrar una forma de convivir más saludable.

Publicado en: Familia Etiquetado como: Familia política, Mala relación, Problemas familiares, Suegros

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