• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
Logo_Elisabet-Ibarra

Elisabet Ibarra | centro de Psicología y Psicoterapia

Especialista en ayudarte a recuperar tu bienestar psicológico y emocional y acompañarte en tu proceso de vida

  • HOME
  • SOBRE MÍ
  • PSICOTERAPIA INDIVIDUAL
  • PSICOTERAPIA DE PAREJA
  • BLOG
  • CONTACTO

Sanar

¿Qué es el trauma psicológico? (explicado fácil)

junio 8, 2026 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

Hay experiencias que no solo duelen en el momento, sino que dejan una huella que sigue activa mucho tiempo después. A veces se manifiesta como ansiedad, bloqueo, irritabilidad o una sensación constante de alerta. Otras veces es más difuso: “algo no está bien”, pero no sabes exactamente qué. Esto es lo que muchas personas describen cuando hay un trauma psicológico detrás.

¿Qué es el trauma psicológico? (explicado fácil)

El trauma psicológico no es solo lo que te ha pasado, sino cómo lo ha procesado tu sistema emocional.

Se produce cuando una experiencia es tan intensa, inesperada o difícil de gestionar que la persona no puede integrarla adecuadamente en ese momento. Como resultado, esa experiencia queda “activada” en el cuerpo y en la mente.

Por eso, el trauma no siempre tiene que ver con grandes eventos. También puede aparecer en situaciones más sutiles pero repetidas o emocionalmente impactantes.

Qué tipo de experiencias pueden generar trauma

No hay una única causa. Algunas situaciones frecuentes son:

  • Pérdidas importantes (duelos no elaborados)
  • Experiencias de rechazo o abandono
  • Relaciones donde hubo daño emocional
  • Situaciones de miedo intenso o sensación de peligro
  • Vivencias repetidas de inseguridad o falta de apoyo

Es importante entender que no todas las personas reaccionan igual ante lo mismo. Lo que para una persona no deja huella, para otra puede ser profundamente impactante.

Cómo se manifiesta el trauma

El trauma no siempre se recuerda de forma clara. A menudo se expresa a través de síntomas o sensacionesa distintos niveles:

Emocional

  • Ansiedad o miedo sin causa aparente
  • Irritabilidad o cambios de humor
  • Sensación de vacío o desconexión

Corporal

  • Tensión constante
  • Sensación de alerta o hipervigilancia
  • Dificultad para relajarse

Relacional

  • Dificultad para confiar
  • Miedo al abandono
  • Relaciones intensas o inestables

Mental

  • Pensamientos repetitivos
  • Recuerdos intrusivos
  • Dificultad para concentrarse

Muchas personas no conectan estos síntomas con experiencias pasadas, pero suelen estar relacionados.

Por qué el trauma sigue activo

El cerebro tiene un sistema de protección diseñado para mantenerte a salvo. Cuando detecta peligro, activa respuestas automáticas (lucha, huida o bloqueo).

En el trauma, este sistema se queda “encendido” incluso cuando el peligro ya no está presente.

Por eso pueden aparecer reacciones intensas en situaciones que, objetivamente, no lo justifican. No es exageración, es una respuesta aprendida del sistema nervioso.

Herramienta práctica

Este ejercicio no sustituye un proceso terapéutico, pero puede ayudarte a tomar conciencia.

  1. Piensa en una situación reciente donde tu reacción fue intensa o desproporcionada
  2. Pregúntate:
    • ¿Qué sentí exactamente?
    • ¿Qué pensé en ese momento?
  3. Ahora añade esta pregunta clave:
    “¿Esto me resulta familiar de otras etapas de mi vida?”
  4. Observa si hay patrones que se repiten

Objetivo: empezar a conectar el presente con experiencias previas.

Cuándo conviene acudir a terapia

Es recomendable buscar apoyo profesional cuando:

  • Sientes ansiedad o malestar frecuente sin causa clara
  • Te cuesta confiar o relacionarte con los demás
  • Hay recuerdos o emociones que aparecen de forma intensa
  • Te sientes en alerta constante o muy desconectado/a
  • Notas que hay algo del pasado que sigue afectándote

Trabajar el trauma no consiste en revivir el dolor, sino en procesarlo de forma segura para que deje de condicionar tu presente.

Qué esperar de una primera sesión

En el Centro de Psicología y Psicoterapia Elisabet Ibarra, el enfoque es cercano, respetuoso y adaptado a cada persona.

En la primera sesión:

  • Se explora lo que te está ocurriendo actualmente
  • Se empieza a entender si hay experiencias relevantes del pasado
  • Se identifican patrones emocionales y relacionales
  • Se establecen las bases de un trabajo progresivo y seguro

Una persona acudía con ansiedad constante y dificultad para relajarse. A lo largo del proceso se identificó que había vivido situaciones prolongadas de inseguridad emocional. Al trabajar sobre ello, su nivel de alerta disminuyó y empezó a sentirse más tranquila en su día a día.

Si te sientes identificado/a

Si te reconoces en lo que has leído, es posible que haya experiencias que aún no han sido procesadas del todo.

Puedes trabajar esto en consulta presencial en Bilbao, Las Arenas o Algorta, con una psicóloga en Donostia-San Sebastián, o también en formato online.

Búsquedas como psicóloga en Bilbao, terapia psicológica en Getxo o psicóloga en Donostia pueden ayudarte a encontrar acompañamiento profesional adecuado.

Da el primer paso

Si quieres entender mejor lo que te pasa y empezar a trabajar en ello con acompañamiento profesional:

Reserva tu sesión exploratoria gratuita en nuestro Centro de Psicología Elisabet Ibarra.

Un espacio seguro, sin juicios, para avanzar hacia un cambio profundo y sostenible.
Aviso importante: Este artículo es informativo y no sustituye una evaluación psicológica individual.

Publicado en: Heridas de la infancia, Sanar

Cómo diferenciar rutina de desconexión emocional

octubre 20, 2025 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

Todas las parejas cambian con el tiempo. La pasión inicial se transforma, llegan las responsabilidades y la convivencia se llena de rutinas. Pero… ¿Cómo saber si lo que sentís es una rutina saludable o una desconexión emocional que avisa de un posible desgaste?
En este artículo te ayudaré a distinguir una de otra y a recuperar la conexión antes de que el silencio se convierta en distancia.

Qué aprenderás aquí

  • Las diferencias entre rutina y desconexión emocional.
  • Señales tempranas de alerta.
  • Mini ejercicios de reconexión emocional.
  • Cuándo conviene pedir ayuda profesional de pareja.

Qué está pasando: rutina no es lo mismo que desconexión

La rutina no es enemiga del amor. De hecho, aporta estructura, previsibilidad y seguridad. El problema surge cuando esa rutina se convierte en automatismo emocional: seguís haciendo cosas juntos, pero ya no os miráis ni os sentís.

Ejemplo:
Antes, desayunabais hablando. Ahora, el café se comparte en silencio, cada uno mirando el móvil. No hay conflicto, pero tampoco conexión.

Rutina sana

  • Hay cariño y respeto, aunque menos intensidad.
  • La comunicación es funcional y amable.
  • Existe interés mutuo, aunque con menos tiempo compartido.

Desconexión emocional

  • Sentís frialdad o indiferencia.
  • Evitáis hablar de temas importantes.
  • Hay convivencia sin intimidad (emocional o física).

Quiero que te cuestiones lo siguiente:

“Si ya no siento mariposas, se acabó el amor.” → No necesariamente: la calma no es vacío, pero sí hay que cuidar la conexión.

“No discutimos, así que estamos bien.” → A veces, el silencio es señal de distancia, no de armonía.

Confundir comodidad con desconexión puede hacer que la relación se deteriore sin grandes crisis visibles… hasta que es demasiado tarde.

Ejercicios de reconexión emocional (10 minutos al día)

1. “3 minutos de presencia”

Antes de dormir o al despertar, dedica tres minutos a mirar y escuchar sin pantallas. Pregunta: “¿Qué tal te has sentido hoy?”. Sin soluciones, solo escucha.

2. “Mapa de recuerdos compartidos”

Cada semana, evocad un momento significativo juntos (viaje, logro, anécdota). Recordarlo activa emociones positivas y refuerza la sensación de equipo.

3. “Mini-rituales de encuentro”

Un café compartido al final del día, una llamada al mediodía, un mensaje de gratitud. Lo importante no es la duración, sino la intención de conexión.

4. “Pregunta del día”

Ejemplo:

  • “¿Qué te ha hecho sonreír hoy?”
  • “¿Qué necesitas de mí esta semana?”

Cuándo conviene pedir ayuda profesional

Si sientes que:

  • Habláis menos o evitáis temas emocionales.
  • Hay cariño, pero poco contacto o complicidad.
  • Una parte quiere reconectar y la otra no sabe cómo…

Entonces la terapia de pareja en Bilbao, Donostia o online puede ser una buena opción.
En la primera sesión exploramos qué os unía antes, qué falta ahora y cómo reconstruirlo juntos, sin juicios ni etiquetas.

Mini caso (anónimo)
Aitor y Maite llevaban 14 años juntos. No discutían, pero tampoco se buscaban. En terapia aprendieron a reintroducir microgestos diarios (agradecer, mirar, tocar). No recuperaron el “principio”, sino una conexión más madura y tranquila.


Resumen accionable

  • La rutina puede ser aliada; la desconexión, una señal de alerta.
  • Observa cambios en tono, comunicación y deseo.
  • Introduce microgestos de reconexión cada día.
  • Si el silencio crece, busca apoyo profesional antes de la ruptura.

Reserva tu sesión exploratoria gratuita
Presencial en Bilbao, Las Arenas, Algorta, Donostia-San Sebastián, o terapia online.
En el Centro de Psicología y Psicoterapia Elisabet Ibarra, trabajamos para que la rutina vuelva a sentirse como hogar, no como distancia.

Publicado en: Desamor, Pareja, Sanar

No te castigues por lo que no funcionó

julio 22, 2025 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

¿Te has sentido culpable por decisiones, relaciones o caminos que no salieron como esperabas?

Es natural sentir frustración cuando algo no funciona, especialmente si pusiste esfuerzo, amor o ilusiones en ello. Castigarte por lo que no funcionó constantemente no te permite avanzar. A veces, lo que no salió bien fue justamente lo que necesitabas para volver a ti, crecer y conocerte mejor.

¿Por qué tendemos a castigarnos cuando algo no sale bien?

Detrás de la culpa y el auto-reproche suelen existir razones más profundas que merecen ser comprendidas

1. Perfeccionismo interiorizado

Cuando creemos que todo debe salir “bien” para sentirnos valiosas, cada error se convierte en una carga. En lugar de verlo como una oportunidad de aprendizaje, lo vivimos como un fracaso personal que pone en duda nuestra capacidad. Ese castigo interno no solo duele, sino que también limita nuestro crecimiento.

2. Autoexigencia constante

A menudo nos exigimos de más, sin embargo, nos olvidamos de que somos humanas y que también merecemos comprensión, descanso y compasión hacia nuestros propios procesos.

3. Miedo al juicio externo

Nos preocupa decepcionar a los demás o no cumplir con sus expectativas. Ese temor nos hace cargar con culpas que no nos pertenecen, y nos aleja de lo que verdaderamente necesitamos para sanar.

4. Dificultad para soltar el pasado

Nos aferramos a lo que pudo haber sido, repasando escenarios que ya no podemos cambiar. Sin embargo, castigarnos una y otra vez, por lo que no funcionó, solo retrasa nuestra evolución y bienestar.

Consecuencias de castigarte por lo que no funcionó

La autocrítica excesiva no ayuda a sanar, y puede provocar efectos negativos en tu bienestar:

Baja autoestima: Culpas repetidas refuerzan la idea de que no eres suficiente.

Bloqueo emocional: El miedo a fallar otra vez puede impedirte intentar de nuevo.

Falta de paz interior: Estar en guerra contigo misma te agota y te impide estar presente.

Dificultad para cerrar ciclos: Sigues atada a lo que ya no está, impidiéndote avanzar.

¿Cómo dejar de castigarte y empezar a reconectar contigo?

Si sientes que aún te culpas por lo que no salió bien, estas ideas pueden ayudarte:

1. Háblate con compasión

Trátate con la misma ternura con la que acompañarías a alguien que amas. Cambia el “¿por qué lo hice?”, por un “¿qué aprendí de esto?”. Tu diálogo interno puede ser un puente hacia la sanación o una barrera que te aleje de ti.

2. Permítete sentir sin juzgar

Llora si lo necesitas, grita si hace falta, abraza tu tristeza. No reprimas lo que sientes. Sentir no es debilidad, es humanidad.

3. Reconoce tu crecimiento

Haz una pausa y observa todo lo que has aprendido a raíz de lo que no funcionó. Tal vez hoy no estés donde esperabas, pero estás más cerca de ti misma que nunca. 

4. Vuelve a ti con amor, no con reproche

Ese momento que te dolió no vino a destruirte, sino a revelarte tu fuerza. Regresa a ti con comprensión. No te juzgues por haberte roto, agradécete por haberte reconstruido.

Todo lo que no salió como esperabas también fue una forma de guiarte hacia donde debías estar. No te castigues, agradece tu valentía, tu sensibilidad y tu capacidad de reconstruirte. Si deseas saber más sobre el tema te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de poder ayudarte.

Publicado en: Desamor, Pareja, Sanar Etiquetado como: autoestima, sanar

5 estrategias para recuperar la conexión con tu pareja

julio 8, 2025 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

¿Sientes que la rutina ha creado una distancia entre tú y tu pareja?

Es normal que, con el paso del tiempo, la conexión emocional se debilite debido al estrés, las responsabilidades o la falta de tiempo de calidad. Pero recuperar la conexión con tu pareja no siempre requiere grandes gestos: a veces, lo más simple puede tener el mayor impacto.

¿Por qué nos desconectamos emocionalmente?

La desconexión emocional en una relación puede deberse a diversas razones:

1. Falta de comunicación emocional

Cuando la conversación gira solo en torno a problemas o asuntos rutinarios, la conexión profunda comienza a diluirse. La pareja deja de sentirse escuchada y comprendida, y con el tiempo, se pierde la intimidad emocional.

2. Rutina que debilita el vínculo

Hacer siempre lo mismo, puede volver la relación predecible y aburrida. La falta de novedad y sorpresa reduce la emoción, dificultando el deseo de reconectar emocionalmente como antes.

3. Cargas personales que distancian la relación

Las preocupaciones individuales, el cansancio mental o la ansiedad pueden disminuir la energía emocional que se invierte en la relación. Cuando no se comparten estas cargas, también se pierde la complicidad.

4. Descuido de los detalles

Con el paso del tiempo, es común dejar de lado detalles como una caricia inesperada, una palabra de aliento o un mensaje cariñoso. Sin estos actos cotidianos, el amor se enfría, aunque no haya dejado de existir.

Consecuencias de una relación desconectada

No atender esta desconexión puede generar consecuencias importantes en la relación:

  • Aumento de discusiones innecesarias: La desconexión emocional puede provocar conflictos constantes por temas menores.
  • Sensación de soledad dentro de la pareja: Sentirse solo incluso estando acompañado genera vacío y frustración.
  • Disminución de la intimidad emocional y física: La falta de conexión reduce el deseo de cercanía y afecto.
  • Distanciamiento progresivo: El vínculo se enfría poco a poco sin que ambos lo noten de inmediato.

¿Cómo reconectar rápidamente con tu pareja?

Si sientes que algo se ha perdido, estas estrategias pueden ayudarte a volver a acercarte:

1. Practiquen la escucha activa

Dedica unos minutos al día para escuchar a tu pareja sin interrumpir ni juzgar. Solo escucha con atención y cariño. Muchas veces, lo que más necesitamos es sentirnos escuchados y comprendidos.

2. Recuperen los pequeños gestos

Un “te quiero”, un mensaje inesperado o un abrazo largo pueden hacer maravillas. Sin embargo, muchas veces pasamos por alto su verdadero impacto. Estos detalles cotidianos nutren el vínculo más de lo que crees.

3. Hagan algo nuevo juntos

Romper la rutina con una actividad diferente como cocinar una receta nueva, salir a caminar por un lugar distinto o tomar una clase en línea juntos puede despertar emociones positivas y renovar la conexión.

4. Establezcan momentos sin pantallas

Al menos una vez al día, apaga el celular y comparte un momento sin distracciones. Puede ser durante la cena o antes de dormir. La atención plena fortalece el lazo afectivo.

5. Recuerden lo que los unió

Tómense un momento para hablar sobre sus inicios, sus primeras citas, lo que más les gustaba del otro. Sin embargo, no se trata solo de recordar, sino de reconectar con lo que los unió. Recordar esos momentos crea una sensación de cercanía y gratitud.

Reconectar con tu pareja no requiere grandes gestos ni planes costosos. A veces, lo que realmente transforma una relación son los pequeños detalles diarios, la disposición a escuchar y el deseo sincero de volver a acercarse. Si deseas saber más sobre el tema te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de poder ayudarte.

Publicado en: Sanar Etiquetado como: amor, pareja

Todo cambió cuando dejé de justificar a mi pareja

junio 24, 2025 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

¿Te has dado cuenta de que muchas veces justificas actitudes, palabras o situaciones que en el fondo te incomodan?

Es común intentar mantener la armonía, evitar conflictos o proteger vínculos, justificando lo que en realidad te está afectando. Pero cuando dejas de justificar lo que te hace daño, empiezas a ver con claridad lo que antes preferías ignorar. A continuación, hablaremos de cómo el acto de justificar a tu pareja puede nublar tu juicio, y no ver la relación tal y como es.

¿Por qué justificamos lo que nos lastima?

Detrás de la tendencia a justificar constantemente comportamientos ajenos o decisiones propias, suelen esconderse motivos como:

1. Miedo al conflicto

    Callamos lo que sentimos y buscamos excusas para lo que nos incomoda, creyendo que hablar con honestidad solo traerá discusiones, distancia o rechazo.

    2. Necesidad de aprobación

      El deseo de agradar y ser aceptados nos lleva a minimizar nuestras emociones. Aceptando lo que no nos gusta para no parecer «difíciles», «intensos» o «egoístas».

      3. Falta de límites claros

        Cuando no sabemos cómo poner límites sanos, terminamos aceptando lo que no queremos y justificándolo para convencernos de que “no es para tanto”.

        4. Dificultad para reconocer lo que sentimos

          En ocasiones, estamos tan acostumbrados a soportar lo que duele que ni siquiera lo reconocemos como tal. 

          Consecuencias de justificar en exceso

          Justificar lo que no está bien puede parecer inofensivo al inicio, pero termina afectando nuestra salud emocional y nuestras relaciones:

          • Desgaste emocional: Sostener lo insostenible agota. Justificar lo que no te cuida genera cansancio interno.
          • Confusión interna: A fuerza de justificar, puedes perder claridad sobre lo que realmente sientes o necesitas.
          • Relaciones desequilibradas: Las personas que no te respetan seguirán aprovechando tu justificación constante.
          • Pérdida de autoestima: Tolerar lo injusto en nombre de la comprensión puede hacer que te olvides de ti mismo.

          Cómo dejar de justificar lo que no te hace bien

          Si te das cuenta de que sueles justificar demasiado, estos consejos pueden ayudarte a empezar a soltar ese hábito:

          1. Valida lo que sientes

            Lo que sientes es válido, incluso si otros no lo entienden o no lo aprueban. No necesitas justificar tus emociones para que sean reales; sin embargo, muchas veces creemos que sí.

            2. Pon atención a las señales internas

              Si algo te incomoda, te agota o te hace sentir menos, préstale atención. El malestar no es debilidad, es información. No lo ignores ni lo minimices.

              3. Aprende a decir “no” sin explicar tanto

                No estás obligada a justificar cada límite. A veces, un simple “esto no me hace bien” es todo lo que necesitas decir. Y es suficiente.

                4. Refuerza tu autoestima

                  Cuanto más te conoces, valoras y respetas, menos necesitas justificar tus decisiones. La seguridad interna te da libertad para ser tú misma sin dar tantas explicaciones.

                  5. Busca apoyo si lo necesitas

                    Hablar con alguien de confianza o iniciar un proceso terapéutico puede ayudarte a entender por qué tiendes a justificarte y cómo cambiar esa dinámica. No estás sola en esto.

                    Dejar de justificar lo que te duele no te convierte en una persona difícil, sino en alguien que se elige y se respeta. Reconocer lo que no está bien y poner límites es un acto de amor propio. Mereces relaciones donde no tengas que explicarte todo el tiempo para sentirte valorada. Si deseas saber más sobre el tema te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de poder ayudarte.

                    Publicado en: Paz mental, Poner limites, Sanar Etiquetado como: amor propio, calidad de vida, limites, pareja

                    Creencias que no deberías normalizar

                    junio 10, 2025 by Elisabet Ibarra Deja un comentario

                    ¿Alguna vez has sentido que algo no estaba bien, pero lo aceptaste porque todos lo hacían?
                    Es común normalizar comportamientos poco saludables por costumbre, presión social o falta de conciencia. Identificar lo que no es normal, aunque lo parezca, es un primer paso hacia una vida más sana, libre y auténtica. A continuación, mencionaremos algunas creencias que no deberías normalizar, ya que pueden estar afectando tu bienestar sin que lo notes. 

                    ¿Por qué normalizamos lo que no deberíamos?

                    Existen distintas razones por las que toleramos conductas dañinas:

                    1. Cultura o entorno familiar

                      Muchas veces crecemos rodeados de conductas poco saludables, pero las normalizamos porque eran lo “habitual” en nuestra familia o entorno. Lo repetido se vuelve familiar, incluso si no es sano.

                      2. Miedo a destacar o incomodar

                        Evitar el rechazo, los conflictos o sentirnos fuera de lugar puede llevarnos a aceptar dinámicas dañinas. Ser diferente da miedo, así que preferimos encajar antes que cuestionar.

                        3. No saber que hay otra forma

                          Cuando nadie nos enseña a reconocer lo insano, terminamos creyendo que todo está bien. La falta de información puede mantenernos atrapados en lo que no merecemos.

                          4. Adaptación emocional

                            El cerebro tiende a adaptarse a lo repetitivo, incluso si duele. Lo que se repite se vuelve “normal”, aunque esté lejos de serlo. Así, lo tóxico se camufla como rutina.

                            Consecuencias de aceptar lo anormal como normal

                            Asumir como normales ciertas situaciones dañinas puede afectar profundamente tu bienestar. Estas son algunas de las consecuencias más comunes:

                            • Cansancio emocional constante: Estar siempre en modo alerta te agota por dentro. Pierdes energía, alegría y confianza en ti mismo.
                            • Relaciones desequilibradas: Cuando toleras lo tóxico, construyes vínculos sin respeto ni equilibrio.
                            • Desconexión contigo mismo: Empiezas a vivir en función de los demás, olvidando lo que tú sientes o necesitas.
                            • Culpa injustificada: Empiezas a cargar con responsabilidades que no son tuyas, sintiéndote mal por poner límites o simplemente por ser tú.

                            ¿Qué hacer al respecto?

                            Aquí algunas claves para empezar a sanar:

                            1. Cuestiónate lo aprendido

                              Pregúntate si eso que aceptas como “normal” realmente te hace bien o si solo lo repites por inercia. El primer paso es reconocer que no todo lo que se repite es correcto.

                              2. Rodéate de ejemplos sanos

                                Busca relaciones, lecturas o espacios que promuevan el respeto y la autenticidad. Lo que te rodea influye en lo que crees merecer.

                                3. Valida tu intuición

                                  Si algo no te hace sentir en paz, probablemente no esté bien. Aprende a reconocer esas señales y confía en tu percepción.

                                  4. Pide ayuda si lo necesitas

                                    Terapia, grupos de apoyo o alguien que te escuche sin juzgar puede marcar la diferencia. Sanar no siempre se hace en soledad.

                                    Cuestionar lo que te enseñaron como normal es un acto de valentía. Reconocer lo que no te hace bien es el primer paso para construir una vida más libre, consciente y fiel a ti mismo. Mereces sentirte en paz, y es válido comenzar a buscarlo. Si deseas saber más sobre el tema te invito a ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de poder ayudarte.

                                    Publicado en: Autoestima, Sanar Etiquetado como: autoestima, calidad de vida, creencias

                                    • Página 1
                                    • Página 2
                                    • Página 3
                                    • Ir a la página siguiente »

                                    Copyright © 2026 · Genesis Sample on Genesis Framework · WordPress · Acceder

                                    Utilizamos cookies para ofrecerte la mejor experiencia en nuestra web.

                                    Puedes aprender más sobre qué cookies utilizamos o desactivarlas en los .

                                    WhatsApp us

                                    Logo_Elisabet-Ibarra
                                    Resumen de privacidad

                                    Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

                                    Para más detalles puedes leer la página de la política de privacidad.

                                    Cookies estrictamente necesarias

                                    Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

                                    Cookies de analítica

                                    Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

                                    Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.